Desde la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) del 3 de enero, la hasta entonces vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quedó investida formalmente como presidenta encargada. El aval de la administración de Estados Unidos, que durante la madrugada de ese día intervino militarmente en Venezuela para detener a Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, permitió el nombramiento sin que el país quedara sumido en el caos. políticamente. Se considera que son muy pocas las señales de querer facilitar una transición democrática en Venezuela, por lo que su ejercicio del poder está enfocado en ganar tiempo, bien sea para permanecer en Miraflores de manera indefinida o para poder presentarse en elecciones, cuyas condiciones están por verso. Durante estos primeros 100 días de gobierno, ha removido a más del 40% del Gabinete de Maduro para rodearse de “leales” al llamado rodrigato, ha impulsado reformas económicas desde la Asamblea Nacional a favor del intercambio económico con EEUU, pero también mantiene, aunque “semidormido”, el aparato represivo estatal a la espera de alguna señal para desatarse. También ha cambiado el rojo por un tono de azul que se deja ver hasta en la Bandera nacional y progresivamente su imagen sustituye a la de Maduro en vallas y vehículos oficiales. Contención y equilibrio “Ha tenido la capacidad de contener internamente a los partidarios del chavismo y la situación del país en general y al mismo tiempo equilibrarlo con esa relación con EEUU y llegar a negociaciones que a ella le sirvan. Proyecta una imagen nueva, especialmente hacia afuera, aunque sabemos que no hay nada nuevo dentro de la institucionalidad que ha servido a la represión política”, es el balance resumido de la politóloga Nastassja Rojas. La también profesora en derechos humanos comparte la preocupación según la cual el gobernante encargado logre estabilizarse en el poder de tal manera que no se permita una nueva elección presidencial en el país ni a corto ni mediano plazo, o unos comicios a su medida, aprovechando los intereses petroleros y mineros de EEUU sobre Venezuela. Este 6 de abril, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró que la relación entre su gobierno y el interinato de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, ha sido “fantástica” y podría extenderse “más allá del largo plazo”, debido a los beneficios energéticos para su país. Aseguró que a la fecha estaban en posesión de 100 millones de barriles de petróleo en Houston, en proceso de refinación. “Delcy Rodríguez asume como presidenta encargada tras la captura de Maduro con evidente apoyo del TSJ y de las Fuerzas Armadas (Fanb). Decide armar un núcleo pragmático, un dream team ad hoc, con su hermano Jorge Rodríguez y un conjunto de asesores económicos del grupo de Rafael Correa (Ecuador). Reforma la Ley de Hidrocarburos para abrir la extracción petrolera a inversores extranjeros. Evidentemente su manejo con EE.UU. es transaccional: restableció las relaciones, obtuvo el reconocimiento y lucha por estabilizar la economía mientras gana tiempo”, expresó el politólogo Joaquín Ortega. En este sentido, el profesor de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se pregunta si el plan esbozado por el secretario de Estado, Marco Rubio, para el país: estabilización, recuperación y transición, tiene previsto cualquier “desliz” de la presidenta provisional en esa ruta. Rubio reiteró a inicios de abril que deben celebrarse nuevas elecciones presidenciales, pero que todavía “no es el momento” y pidió “paciencia” a la población que exige mejores salarios, servicios públicos, liberación de presos políticos y democracia. Mientras, la cooperación petrolera con EEUU aún no se traduce en mejores condiciones de vida para la población venezolana. Mientras los trabajadores reclaman aumento del salario mínimo, congelado en 130 bolívares, economistas alertan de que no es conveniente sin la recuperación económica por la inflación aún más elevada que generaría un incremento sin soporte. “Delcy Rodríguez no es solo una funcionaria, es una operadora central del poder proveniente del ecosistema de Maduro. Su rol se centra en tres funciones estratégicas: guardiana del modelo chavista, en el sentido de mantener la ideología política en el discurso y el aparato represivo. Es una operadora internacional al tener interlocución directa con EEUU Su estrategia no es de confrontación, sino de tensión negociada; confronta en el discurso, pero deja canales abiertos en la práctica, está al servicio de los intereses económicos de EEUU”, es la lectura de la politóloga Paola Molina Noguera. Desde enero, Delcy Rodríguez ha cambiado un 42% del Gabinete de Maduro, incluido al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López. También tiene nueva ministra del petróleo, Paula Henao; el nuevo ministro de Información, Miguel Pérez Pirela; y hasta nueva embajadora ante Naciones Unidas (ONU), Coromoto Godoy, por Samuel Moncada, quien utilizó el cargo durante casi 10 años.Se le reconoce haber logrado “sin traumas” ni fracturas evidentes en la Fanb la salida de Padrino López, luego de la “humillación” militar del 3 de enero, seguida de una “sacudida” en el resto de la estructura militar con relevos en el Comando Estratégico Operacional (Ceofanb), comandantes de las Zonas de Defensa Integral (Zodi), Regiones de Defensa Integral (Redi), Casa Militar, Ejército, Aviación, Armada y Guardia Nacional (GNB), Dirección General militar de Contrainteligencia Militar (Dgcim) y hasta academias, entre otros cargos. “En búsqueda de su supervivencia y la del sistema que han creado por más de 26 años usa dualidad táctica, discurso soberanista, acompañado de pragmatismo silencioso hacia afuera, buscando flexibilización de sanciones y relaciones comerciales con EEUU. Sobre todo, en medio de la crisis en el Medio Oriente, ha hecho uso del petróleo como palanca geopolítica, aprovechando el contexto energético global para reposicionar a Venezuela. Busca aliviar la presión internacional, pero no da señales de ceder interno en el control”, agregó Molina. Noguera.Delcy Rodríguez presentó a la Asamblea Nacional (AN) que preside su hermano, Jorge Rodríguez, una Ley de Amnistía que fue aprobada el pasado 19 de febrero. Pese a que se han otorgado libertades plenas para presos políticos como el dirigente de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa, a ciudadanos detenidos en las protestas post electorales del 29 y 30 de julio de 2024, defensores de DDHH y periodistas, ONG han calificado el proceso de excluyente y lento. La ONG Foro Penal reportó 485 presos políticos hasta el 6 de abril de 2026, entre ellos 11 personas de la tercera edad, mientras que Justicia Encuentro y Perdón da cuenta de 669 personas privadas de libertad de manera injusta por motivos políticos hasta el 16 de marzo. Se denuncia que el chavismo usa la ley como instrumento para el control interno contra la disidencia política. Cambio de imagen En la “Feria Socialista del Pescado” que el gobierno realiza cada año, previo a la Semana Santa, no pasó desapercibido el hecho de que los vehículos con el producto ya no tuvieran la imagen de Maduro, de Flores o del expresidente Hugo Chávez, sino de Delcy Rodríguez, remozada con un color azul que sustituye al rojo. En redes sociales también se ha alertado que incluso el color azul de la Bandera nacional ha sido modificado para imitar el tono de la Bandera estadounidense, en una especie de “guiño” del interinato a la Casa Blanca. Vale recordar que en 2024, la Asamblea Nacional sancionó la reforma de la Ley de Bandera Nacional, Himno Nacional y Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela, para sancionar el uso indebido de los símbolos patrios. Los cambios de imagen han sido asociados a un inicio de campaña electoral por parte de Delcy Rodriguez frente a un eventual proceso electoral al que aspiraría a postularse, en medio de los llamados de la líder opositora María Corina Machado a sus seguidores a preparar para derrotar de nuevo al chavismo en próximos comicios aún sin fecha. “Delcy Rodríguez construye una imagen muy específica: la tecnócrata del poder, poco carismática, queriendo posicionar ante los seguidores del chavismo lealtad absoluta al proyecto de Maduro para mantener el apoyo de las bases y la cohesión de los distintos factores de poder, pero con la dualidad de ser la colaboradora directa de EEUU, están enfocadas en posicionarse como el referente de liderazgo interno y externo del chavismo, que la se convertirán en un perfil competitivo electoralmente. Busca el posicionamiento de ser la cara racional del régimen, para generar confianza en actores internacionales sin debilitar la narrativa interna”, evaluó Molina Noguera. consultora política añade que la gobernante encargada mantiene la narrativa de “victimización” por las sanciones internacionales contra la economía y funcionarios gubernamentales, mientras eleva su perfil diplomático para restablecer relaciones con los actores que le ofrecen oxígeno a su proyecto, ya sea por la vía comercial o política. El 1 de abril de abril, se conoció que el Departamento del Tesoro de EEUU sacó de la lista de sancionados a la presidenta interina. Ella agradeció la medida como un gesto de cooperación y normalización de relaciones diplomáticas plenamente restablecidas con el funcionamiento de la Embajada de EEUU en Caracas y abogó porque sea un paso hacia el “levantamiento total” de sanciones a la economía. El interinato y los DDHH Rodríguez al igual que lo hizo Maduro intenta posicionarse como una figura de diálogo en procura de la paz y la reconciliación nacional. De allí que creara el llamado Programa de Convivencia Democrática y Paz, el 23 de enero de 2026, encabezado por el exministro de Cultura, Ernesto Villegas, e integrado por figuras fuera del chavismo como el analista político y económico, Michael Penfold, y el defensor de DDHH Feliciano Reyna, además de impulsar la Ley de Amnistía.Presidenta (E) Delcy Rodríguez desde la Basílica de Santa Teresa: Que sea la comunión lo que nos lleve a un destino comúnDurante su visita a la Basílica de Santa Teresa en Caracas, la presidenta (E) Delcy Rodríguez pidió para que sea la comunión la que guía a Venezuela a un… pic.twitter.com/Tsiz95ze6c— Miguel Ángel Pérez Pirela (@maperezpirela) April 1, 2026 Este 7 de abril, convocó a un grupo de mujeres, entre funcionarias, políticas chavistas y de organizaciones políticas como el Movimiento Al Socialismo (MAS) a Miraflores, donde hizo llamados a “desterrar el conflicto” de la política venezolana. Igualmente celebró un encuentro con representantes religiosos. Pero al mismo tiempo, su ministro del Interior, Diosdado Cabello, sigue obstaculizando las protestas de los trabajadores en la calle por salarios dignos. Lo hizo el 23 de marzo, al impedir con el apoyo de colectivos, la llegada de una marcha a la sede del Ministerio del Trabajo en Plaza Caracas y anunció indirectamente que lo volvería a hacer en la convocatoria del movimiento sindical a Miraflores este 9 de abril. El también secretario del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) sigue lanzando advertencias a quienes a su juicio intentan generar hechos de violencia en el país o “calentar la calle”: “Sabemos cómo responder”, dijo en rueda de prensa este 6 de abril. Analistas han señalado que la presencia de Cabello aun “conviene” a EEUU porque “”mantiene controlados” a cuerpos policiales y grupos armados afectos al chavismo y así se evita una conmoción interna. “Si bien pareciera que hay una disminución de la violación sistemática y masiva de DDHH, al compararlo con los años más difíciles como 2014, 2017, 2024 y 2025, no quiere decir que haya cesado. El aparato represivo, las leyes están ahí, el uso instrumental de la Ley de Amnistía para vender una idea hacia afuera, las liberaciones que se dieron, pero sin una liberación plena en muchos casos; a otros se les ha negado. El aparato represivo está semidormido, y puede que cuando se necesite o cuando las condiciones con EEUU sean un poco más favorables, se reactivo con fuerza”, advirtió Rojas. ¿on democrático? Académicos venezolanos como John Magdaleno han advertido que la transición a la democracia se inicia cuando los factores de poder deciden reconocer y restituir las garantías que ellos mismos han contribuido a violar, por lo que aún no es el caso de Venezuela, dirigido por un gobierno encargado, bajo el tutelaje de EEUU. Rojas, Ortega y Molina Noguera comparten la lectura de que el “rodrigato” no da señales, por ahora, de estar dispuesto a facilitar una transición a la democracia en Venezuela a partir de un proceso electoral libre y competitivo. “Para los más pesimistas, ella en su estilo, no coopera con una transición democrática plena; solo prioriza la continuidad del chavismo. Para una visión intermedia se prepara para mostrar gestión de gobierno y competir electoralmente, apenas sea viable. Se ven señales positivas: liberaciones plenas y excarcelaciones de presos, aunque muy lentas y reformas económicas para abrirle el camino a los inversores. Pero también negativas: estamos sin calendario electoral verificable ni el desmantelamiento efectivo de las estructuras represivas a civiles y militares”, subrayó Ortega. Sugiere tener en cuenta en todo este proceso político que inició el 3 de enero que el chavismo es “hábil” en las negociaciones políticas, con Jorge Rodríguez a la cabeza, y que es un juego que han repetido muchas veces y que permitió a Maduro, en su momento, ganar todo el tiempo que pudo hasta que EEUU puso el límite. “La estrategia más exitosa es simple y se explica en cuatro pasos. Amable: Empiezas cooperando (nunca traicionas primero). Retaliatorio: Copias exactamente lo que hizo el otro en la ronda anterior (si te engaña, lo engañas). Indulgente: Si el otro vuelve a cooperar, tú también lo haces de inmediato (es el perdón). Clara: Es tan sencilla que el otro la entiende y confía. Así se logra una cooperación a largo plazo, pero sin bajar la guardia: si hay defección (trampa), se responde con retaliación recíproca. Por eso la cooperación nunca es plena ni automática. Se aprende a bailar, bailando”, apuntó. #EnVideo📹| Presidenta (E) Delcy Rodríguez precisó que es necesario construir, desde Venezuela, un feminismo que esté vinculado a la paz, a la convivencia y al reconocimiento del otro, durante un encuentro con mujeres de diversos sectores políticos por la paz y la convivencia… pic.twitter.com/yCx9YRoQAm— VTV CANAL 8 (@VTVcanal8) April 8, 2026 Molina Noguera reiteró que Delcy Rodríguez no busca una transición democrática sino una mayor adaptación al sistema, porque está comprometida con las mismas estructuras del poder usadas por Maduro (control de las instituciones). “No se asoma, por lo pronto, la intención de trabajar en garantías plenas para llegar a un proceso electoral. Asimismo, es sistemático el desconocimiento de la oposición, se mantienen las narrativas para deslegitimar a quienes no son del grupo de poder, a quienes piensan distinto, aún no hay garantías para el regreso de los liderazgos opositores. La ley de Amnistía se quedó como un instrumento a medias. Hay señales claras que uno de los principales objetivos es retener el poder más allá de un lapso transitorio o en la búsqueda de hacerse del poder por la vía electoral, bajo dudosas condiciones”, advirtió. La oposición y las ONG promueven la escogencia de un Poder Electoral con independencia política que llevará adelante elecciones presidenciales o generales en el país. Tema del que no hay la señal más mínima en el Parlamento.




