EFE La carrera por suceder a António Guterres al frente de la Secretaría General de la ONU ha cobrado impulso tras el debate abierto este lunes en el Consejo de Seguridad, donde se analizaron los desafíos que enfrentará el próximo líder de la organización a partir del 1 de enero de 2027. El proceso formal de selección se inició a finales de noviembre con una carta conjunta de la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, y el presidente rotatorio del Consejo de Seguridad, que invitaron a los Estados miembros a presentar candidaturas. El Consejo de Seguridad recomendará un candidato durante 2026, que deberá ser aprobado por la Asamblea General, en un procedimiento que enfatiza la transparencia, la diversidad regional y, por primera vez de manera explícita, la nominación de mujeres, ya que en 80 años de historia la ONU nunca ha tenido una secretaría general. Durante un debate realizado este 15 de diciembre, el expresidente de la Asamblea General Ban Ki-moon abrió la sesión destacando el deterioro de la situación global y defendiendo un mandato único más largo para otorgar mayor autonomía al cargo, así como un mayor poder de mediación y reformas estructurales en el Consejo para evitar su pérdida de relevancia. Otros representantes insistieron en la necesidad de un liderazgo independiente, eficaz y neutral. El diplomático francés Jerome Bonnafont exigió ambición para acometer reformas; el ruso Dmitry Polyanskiy criticó la «politización» occidental y defendió el multilateralismo; el ucraniano Andrii Melnyk reclamó valentía contra las atrocidades; el chino Fu Cong alertó sobre riesgos como el resurgimiento del militarismo; Mientras que la chilena Paula Narváez y el esloveno Samuel Zbogar subrayaron la importancia de una perspectiva femenina y la imparcialidad para restaurar la confianza en la ONU.Aspirantes destacadosEntre los nombres que ya suenan con fuerza, predominan perfiles latinoamericanos, en línea con la rotación regional no escrita que apunta al Grupo de América Latina y el Caribe (GRULAC):Rafael Grossi (Argentina), actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), cuya candidatura fue oficializada recientemente por el Gobierno argentino. Michelle Bachelet (Chile), expresidenta de la República y ex alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, nominada por el presidente Gabriel Boric. Rebeca Grynspan (Costa Rica), secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), respaldada oficialmente por su país. Otros nombres que circulan como posibles candidatas incluyen a María Fernanda Espinosa (Ecuador), expresidenta de la Asamblea General; Mia Mottley (Barbados), primera ministra; Alicia Bárcena (México), ex secretaría ejecutiva de la CEPAL; y Jacinda Ardern (Nueva Zelanda), exprimera ministra. La competencia se prevé reñida, con énfasis en perfiles con experiencia multilateral, capacidad de mediación en crisis globales y compromiso con reformas para una ONU más eficaz y representativa en el siglo XXI. El proceso se acelerará en 2026, con diálogos públicos y votaciones en el Consejo de Seguridad.




