La mañana del 1 de enero de 2026, cuando la ciudad aún despertaba de las celebraciones de Año Nuevo, una familia del barrio Nueva Granada, en el suroccidente de Barranquilla, vivió una tragedia que marcó el inicio de su año. LEA TAMBIÉN Un incendio estructural consumió por completa su vivienda ubicada en la calle 61 con carrera 29, reduciendo a cenizas todos sus enseres y dejando una pérdida emocional difícil de superar: la muerte de su lora alemana ‘Pambe’, mascota que llevaba más de diez años acompañando al hogar.La familia perdió todos sus enseres. Foto:Redes sociales Sergio García Gómez/FacebookEl fuego se propagó con rapidez. La madre relató que la alarma del celular no sonó y que fue el humo gris invadiendo su cuarto lo que la despertó. “Entré al baño, mojé una toalla y la cubrí para sacar a mi hija”, dijo en medio del dolor. Con ayuda de vecinos y un familiar, lograron evacuar a todos los integrantes de la casa. Ninguno resultó lesionado, pero la mascota quedó atrapada en su jaula y murió incinerada. “Hablaba bastante, eso es lo que más nos duele”, detalló la mujer. El Cuerpo de Bomberos de Barranquilla llegó al lugar y controló las llamas, mientras se iniciaba una investigación para determinar las causas del siniestro. Aunque no se han confirmado hipótesis, se revisan posibles fallas eléctricas o el uso de artefactos domésticos que podrían generar el fuego. La familia, que perdió todo, pidió apoyo solidario para reconstruir su hogar y recuperar parte de lo perdido. El Cuerpo de Bomberos de la ciudad fue consultado por esta casa editorial y nos detalló que en noviembre, diciembre y enero es lamentablemente común este tipo de sucesos. “Estamos en constante alerta precisamente por las luces de navidad, porque las personas a veces no están en casa o por fallas técnicas que son causales de incendios y provocan esto”, afirmó César Fonseca. Los incendios en Barranquilla El caso de Nueva Granada es una triste imagen que, en los últimos meses, Barranquilla ha registrado en varias ocasiones en viviendas y conjuntos residenciales, algunos con consecuencias fatales. Las causas más frecuentes apuntan a fallas eléctricas y fugas de gas, dejando en evidencia riesgos estructurales y falta de prevención. El fuego se propagó con rapidez. Foto:Redes sociales Sergio García Gómez/FacebookFlores del Recreo: la tragedia más graveEl 20 de julio de 2025, un incendio en el conjunto residencial Flores del Recreo, en Altos de San Isidro, dejó cuatro muertos y más de 45 heridos, la mayoría por inhalación de humo. El fuego se originó en la subestación eléctrica del parqueadero subterráneo y se propagó por los ductos del edificio, afectando 170 apartamentos y obligando a evacuar a más de 500 personas. Las autoridades atribuyeron el siniestro a un cortocircuito y alertaron sobre la necesidad de inspecciones periódicas en sistemas eléctricos.Villa Caracas: ocho viviendas reducidas a cenizasEl 27 de octubre de 2025, en el asentamiento Villa Caracas, un incendio arrasó con al menos ocho viviendas construidas en madera y zinc. Las primeras versiones apuntaron a una fuga de gas propano en una pipeta, que se expandió rápidamente. Aunque no hubo víctimas mortales, varias personas sufrieron afectaciones por humo y las pérdidas materiales fueron totales. Bomberos enfrentaron dificultades por falta de suministro hídrico en la zona, lo que retrasó la extinción de las llamas.Arcadas de San Isidro: pérdida total en un apartamentoEl 7 de noviembre de 2025, un cortocircuito en una habitación del conjunto Arcadas de San Isidro provocó un incendio que destruyó por completo un apartamento del bloque 38. No hubo lesionados gracias a la evacuación oportuna, pero el hecho reavivó las alertas sobre la vulnerabilidad de las instalaciones eléctricas en edificios multifamiliares.El Cuerpo de Bomberos de Barranquilla llegó al lugar y controló las llamas. Foto:Redes sociales Sergio García Gómez/FacebookLa recurrencia de estos siniestros plantea un desafío urgente para Barranquilla. Las autoridades insisten en la necesidad de fortalecer las inspecciones técnicas en conjuntos residenciales, promover el mantenimiento preventivo de redes eléctricas y regular el uso de gas en asentamientos informales. Además, se requieren campañas pedagógicas para que las familias adopten medidas básicas de seguridad en el hogar. LEA TAMBIÉN El incendio en Nueva Granada, que dejó a una familia sin hogar y sin su mascota, es un recordatorio doloroso de que la prevención puede salvar vidas y evitar pérdidas irreparables. La ciudad no puede normalizar estos sucesos y debe estar con la guardia arriba ante lo más mínimo. Cada cortocircuito sin atender, cada conexión improvisada y cada descuido doméstico son riesgos latentes que pueden convertirse en voraces llamas. También te interesaría: La importancia de tener claros los propósitos para 2026 Foto:



