Desde la óptica oficial, el entendimiento representa un salto en la inserción internacional de la Argentina: acceso preferencial a uno de los mercados más grandes y sofisticados del mundo, reducción progresiva de aranceles, reglas comunes para inversiones, servicios y compras públicas, y una señal política clara de alineamiento con las economías occidentales. En términos macroeconómicos, el Gobierno lo presenta como una herramienta para potenciar exportaciones, atraer inversión extranjera directa, abaratar insumos productivos y mejorar la competitividad sistémica. Sin embargo, como ocurre con todo acuerdo comercial profundo, los impactos distan de ser homogéneos. La apertura genera ganadores evidentes, especialmente en sectores exportadores y actividades vinculadas a recursos naturales, pero también perdedores potenciales en ramas industriales orientadas al mercado interno, con menor escala, productividad o capacidad de reconversión. En ese equilibrio inestable se juega buena parte del debate económico y político que se abre a partir de la ratificación parlamentaria. A esto se suma una novedad clave: el carácter interino y bilateralmente aplicable del acuerdo. El texto habilita su implementación entre las partes que lo ratifiquen, aun cuando otros socios del Mercosur demoren su aprobación. Este punto introduce una lógica de “velocidades diferentes” dentro del bloque, con implicancias directas para la estrategia productiva argentina y su relación con Brasil y el resto de los socios regionales. Ganadores y perdedores del acuerdo Mercosur-UE Bajo este marco, el acuerdo Mercosur-UE reordena incentivos, redefine ganadores y perdedores y plantea un interrogante central: qué sectores están en condiciones de aprovechar la apertura y cuáles quedan expuestos a una competencia externa para la que no todos están preparados. Ganadores probables 1. Agroindustria exportadora Quiénes: carne vacuna y aviar, arroz, maíz, pesca, frutas, miel, cítricos, biodiesel, economías regionales. Por qué: acceso ampliado y cuotas agrícolas, reducción de aranceles y barreras sanitarias, mercado europeo de alto poder adquisitivo. Impacto político-económico: fortalecimiento del interior productivo y del lobby exportador alineado con el acuerdo. 2. Vino y alimentos premium Quiénes: vitivinicultura y productos con indicación geográfica. Por qué: eliminación de aranceles, reconocimiento de denominaciones y estándares. Impacto: salto de posicionamiento internacional y mayor valor agregado regional. 3. Sectores que utilizan maquinaria e insumos importados Quiénes: energía, minería, agroindustria, construcción industrial, tecnología aplicada. Por qué: baja de costos de inversión. Impacto: aumento de inversión y productividad. 4. Energía, minería y proyectos industriales complejos Quiénes: GNL, petroquímica, metalurgia básica, procesamiento de minerales. Por qué: transferencia tecnológica y financiamiento europeo. Impacto: refuerzo del modelo extractivo-industrial con socios europeos. 5. Servicios basados en conocimiento Quiénes: software, ingeniería, servicios profesionales. Por qué: mayor facilidad para exportar servicios. Impacto: crecimiento potencial si hay políticas locales consistentes. 6. Grandes empresas con escala internacional Quiénes: multinacionales locales y grandes grupos exportadores. Por qué: integración a cadenas globales y acceso a compras públicas europeas. Perdedores probables o sectores bajo presión 1. Industria manufacturera orientada al mercado interno Quiénes: metalmecánica liviana, electrónica básica, bienes de consumo industrial. Por qué: competencia directa con industria europea más eficiente. Riesgo político: sindicatos industriales y pymes urbanas. 2. Sector automotor (riesgo diferido) Quiénes: terminales y autopartistas locales. Por qué: apertura progresiva pese a plazos largos y salvaguardias. Efecto esperado: reconfiguración productiva y posible concentración. 3. Pymes industriales sin escala exportadora Quiénes: textiles técnicos, muebles, manufacturas livianas. Por qué: competencia importada y baja capacidad de reconversión. 4. Sectores con alta protección histórica Quiénes: calzado, indumentaria industrial, algunos rubros químicos y plásticos. Riesgo: caída de márgenes, cierres o consolidación empresarial. 5. Empleo industrial urbano tradicional No es un sector productivo, pero sí un actor social clave. Efecto probable: tensiones laborales y transición forzada hacia otros sectores. Sectores ambiguos Agroindustria industrializada: gana por exportación, pero compite con alimentos europeos premium. Economía del conocimiento: alto potencial, condicionado por política impositiva y tipo de cambio. Construcción e infraestructura: más inversión, pero mayor competencia en licitaciones.
Quiénes son los ganadores y perdedores en Argentina del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea
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