Aquí hay opciones de milanesotas como la que se ve en la imagen, pero también diversos cortes de parrilla o combinaciones, así como una de mariscos y pescados que alucina. Fijate lo que te preparamos para tu disfrute y mirá la galería de fotos de sus exquisiteces para tentarte. Ver galería de imágenes Bilbao. La Dorita: ubicado en el corazón de Palermo desde hace casi 25 años,se ha consolidado como un punto de referencia para los fanáticos de la buena parrilla, especialmente para quienes entienden que un asado se disfruta mejor en equipo. Fiel a su esencia, el foco está puesto en carne de pastura trabajada con técnica y cocida a las brasas de quebracho, logrando ese sabor intenso que pide pan, vino y sobremesa larga. Entre los platos estrella aparece el asado del centro: siete costillas generosas de alrededor de 800 g que se sirven con papas fritas y pensadas para compartir entre dos o tres personas. También destacan cortes contundentes como la entraña de 400 g, el vacío -disponible fino o entero, para los que no se andan con vueltas- y una picaña de 450 g que suma jugosidad y carácter. Las guarniciones acompañan sin quedarse atrás: boniatos al rescoldo, vegetales grillados, huevos fritos bien camperos, puré casero y ensaladas clásicas, como rúcula con parmesano. La carta de vinos por copa permite elegir sin complicaciones, mientras que el espacio -con vereda, salón amplio y clima relajado- invita a reunirse después de un partido o antes de un fin de semana a puro plan. Carne, brasas y porciones abundantes: la fórmula sigue funcionando. Direcciones: Humboldt 1892 y Bulnes 2593, CABA. Ono Nikkei: en una esquina amplia y luminosa de Colegiales, exhibe en su carta una opción ideal para compartir entre amigos con buen apetito: la Parrilla Limeña para tres. El plato reúne langostinos, mejillones y calamares, junto a una brochette de pesca del día y verduras a la plancha, todo aromatizado con una intensa salsa de ají de rocoto y morrones que aporta carácter y picor equilibrado. La combinación llega humeante a la mesa y propone una experiencia abundante, pensada para picar, probar y repetir. Fiel a su identidad, el restaurante mezcla técnica peruana con impronta contemporánea en un salón moderno, de tonos oscuros, madera y cuero, donde cada mesa tiene su propia iluminación regulable. El ambiente, relajado pero cuidado, lo convirtió en punto de encuentro del barrio. Además casa ofrece ceviches, causas y sushi, consolidando una propuesta nikkei completa. Puede pedirse tanto al mediodía como por la noche, según el plan. Para acompañar, nada mejor que un pisco bien frío o alguna etiqueta de la variada carta de vinos argentinos. Una alternativa distinta para los que buscan salir de la parrilla tradicional sin resignar porciones generosas y sabor potente.Dirección: Avenida Forest 1399, CABA. Malcriado: en sus sedes de Parque Leloir y Tortugas Open Mall (TOM), despliega una propuesta pensada para compartir, donde los grandes cortes al fuego se convierten en protagonistas del centro de la mesa y el quebracho colorado aporta su sello ahumado característico. Dentro de la sección Fuegos se lucen opciones como el Tomahawk Steak, de 1.500 g, impronta americana y presencia imponente; el T-Bone Steak de 650 g, que combina ojo de bife y lomo con hueso; la picaña de ternera en versiones de 550 g o 1.100 g; el asado criollo de 900 g, el vacío de 800 g y la Tabla Tres Cortes que reúne asado, vacío y bondiola, una alternativa ideal para grupos. La experiencia se completa con una variedad de guarniciones que acompañan cada preparación, entre ellas verduras asadas, puré de papa y cebolla, puré de batatas toffee, papas fritas, papas al horno, calabaza asada, rúcula con queso parmesano, ensalada mixta o zanahoria con huevo. Direcciones: Martín Fierro 3290, CABA; Ramal Pilar Km 36.5, Tortuguitas, Pcia. de Buenos Aires. Bilbao: en pleno barrio de Palermo, se consolidó como un bar de tapas con identidad española donde el ritual de compartir es parte central de la experiencia. Tortillas jugosas, papas bravas con salsa picante casera, croquetas de jamón ibérico y chipirones al vino blanco desfilan por las mesas en formato de tapas pensadas para ir y venir entre vermut, coctelería o vino. Pero más allá del tapeo, la carta suma un guiño bien argentino que eleva la oferta a otro nivel: la milanesa de bife de chorizo para compartir. Se sirve a la tabla, dorada y crocante por fuera, jugosa en su interior, acompañada por papas fritas y dos huevos fritos con yema intensa que invitan a romper y mezclar todo en el plato. Es contundente, generosa e ideal para quienes buscan algo más potente sin perder el sabor y el espíritu del lugar. Así, Bilbao combina lo mejor de la tradición ibérica con clásicos locales, logrando una propuesta que funciona tanto para un tapeo relajado como para un festín compartido. Dirección: Thames 1795, CABA. Cantina Recoleta: con una propuesta que recupera el espíritu de las cantinas porteñas desde una mirada actual, ofrece opciones abundantes y pensadas para disfrutar en sus amplios salones o en la terraza. Entre los platos que sugieren para compartir destacan la Suprema grillé al limón, jugosa y dorada, servida con papas rústicas crocantes o ensalada Caesar; la milanesa de ternera, de corte generoso y rebozado dorado, que puede acompañarse con papas rústicas, puré de papas cremoso o ensalada Caesar, y la milanesa de ternera napolitana, gratinada con salsa de tomate y mozzarella fundida, también disponible con papas fritas, puré o ensalada, que permiten adaptar el plato al gusto de cada mesa. Para maridar, la casa sugiere una copa de Cantina Malbec by Famiglia Banno, o clásicos como el Aperol Spritz y el vermouth con Triolet de cortesía, ideales para completar una experiencia relajada y porteña. Dirección: Av. Santa Fe 1.430, CABA. La Boquería: aquí la parrilla es el corazón de una propuesta pensada para quienes disfrutan de los sabores intensos y las porciones generosas después de un día al aire libre. Los cortes XL ocupan un lugar protagónico: el ojo de bife y el vacío, ambos de 500 g, llegan a la mesa jugosos, con ese sello inconfundible que sólo las brasas pueden otorgar. Para quienes buscan una experiencia aún más contundente, el costillar de 800 g se cocina a fuego lento durante cuatro horas, hasta lograr una textura tierna y profunda en sabor, acompañado por papas fritas bien crocantes. También destaca el gran bife porteño de 400 g, una versión abundante y bien criolla que se sirve coronada con panceta ahumada, huevo, morrón asado y tomates secos, todo sobre un colchón de papas fritas que completa un plato pensado para disfrutar sin mirar el reloj. Una alternativa ideal para quienes viven la gastronomía con el mismo espíritu con el que encaran cada aventura. Dirección: Soler 5101, CABA. Mago: en esta Parrilla de Mercado la experiencia se vive en modo compartido, con cortes pensados para quienes disfrutan de una mesa abundante después de una jornada intensa. La carta destaca piezas de carácter bien marcado, como el asado americano, un corte sabroso con el equilibrio justo entre carne y grasa que, tras una cocción lenta, queda tierno y jugoso. También aparece el T-bone, que reúne en una misma pieza el lomo y el bife angosto, ideal para quienes buscan una opción versátil y generosa. Para los amantes de los sabores más intensos, el asado de cerdo perfecto se cocina durante horas y se laquea con miel y mostaza, logrando un brillo tentador y un dulzor que acompaña sin invadir. A esta propuesta se suma la pamplona de ojo de bife, rellena con provoleta, tomates secos y espinaca, una alternativa contundente que invita a compartir sin apuro. Para completar la mesa, la parrilla ofrece guarniciones y ensaladas a la altura, con un clásico que nunca falla: las papas fritas de triple cocción, que pueden pedirse solas o saborizadas con ají colorado, jamón crudo o provenzal. Una recomendación para quienes disfrutan la parrilla como parte del ritual del buen comer. Dirección: Monroe y Montañeses, CABA. Más en
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