Otras veces ha dicho la líder opositora María Corina Machado que regresará pronto a Venezuela, pero el anuncio de este domingo 1 de marzo parece diferente. Asegura que será “en pocas semanas” y esboza una hoja de ruta, sostenida en la reorganización cívica, que desemboca en nuevas elecciones. Algunos atribuyeron el anuncio del premio Nobel de la Paz 2025 a la reaparición pública del exvicepresidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Enrique Márquez, y al posicionamiento que le acaba de dar el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Esto, en aras de evitar algún desplazamiento en las preferencias públicas y recordar a Washington quién ostenta un liderazgo legitimado en elecciones. Otros se preguntan si el próximo retorno habrá sido acordado con la Casa Blanca o si busca poner a prueba la “tolerancia” del interinato, visto que la recién sancionada Ley de Amnistía por parte del Parlamento no la incluye entre los beneficiarios por apoyar acciones internacionales contra el régimen venezolano. Reto a la estabilidad“El regreso de María Corina Machado debe entenderse como una expresión importante, acaso la mayor de estos meses, de la reocupación cívica del espacio público. Su retorno no es un evento aislado, sino parte de un patrón estructural: tras el hito de enero, el sistema ha tenido que tolerar la salida de la clandestinidad de decenas de dirigentes y la liberación de cuadros de Vente Venezuela”, señaló el politólogo Guillermo Tell Aveledo. A juicio del profesor de la Universidad Metropolitana, “como motor carismático de la demanda de cambio”, el regreso de Machado reta la «estabilidad administrativa» del interinato de Delcy Rodríguez para convertirla en una dinámica de movilización política. la política real no se ha disuelto, sino que se está reorganizando para exigir una democratización plena”, sostuvo en declaraciones a Efecto Cocuyo. En un video divulgado en sus redes sociales, Machado aseguró que en “pocas semanas, nos vemos en Venezuela” y que los venezolanos tienen clara la ruta y las tareas a cumplir para lograr la plena libertad del país. No pasó desapercibido el uso de la camisa blanca y de los rosarios en el cuello, para evocar la gesta cívica que condujo al triunfo electoral del 28 de julio de 2024, no reconocido por el chavismo. para lograr la victoria de Edmundo González en las urnas electorales.“El regreso de María Corina es parte de la estrategia de devolver la institucionalidad democrática a Venezuela y de la necesidad de un acuerdo nacional. Creo que ella ha entendido su rol histórico en función de lo que se requiere y la necesidad de consolidar la movilización interna, en función de ese gran acuerdo”, apuntó el politólogo Raniero Cassoni.¿Qué opina la Casa Blanca? Para Aveledo, el regreso de la líder opositora tras más de 80 días fuera de Venezuela no necesariamente implica un acuerdo con Washington para garantizar un retorno seguro —así como fue su salida—, sino un “tanteo” de la flexibilidad del sistema de gobierno que ya ha liberado a presos políticos como Juan Pablo Guanipa y Freddy Superlano y tolerado protestas. Advirtió que Machado puede forzar a Miraflores a definir hasta dónde llega realmente su compromiso con la normalización institucional. —validando así una apertura que se le puede escapar de las manos— o asumir el inmenso costo reputacional y diplomático de reprimir a la figura de mayor representatividad social en el país”, subrayó Aveledo. En una entrevista con NBC, el 12 de febrero, la gobernante encargada, Delcy Rodríguez, advirtió que si Machado regresa a Venezuela, deberá responder por pedir invasión extranjera y solicitar sanciones internacionales. Para Cassoni tampoco está claro si el retorno de la Premio Nobel será coordinado con EEUU o cuenta con su venia, pero no lo ve como un hecho aislado de la estrategia expuesta por el secretario de Estado, Marco Rubio, sobre que, luego de la estabilización y la recuperación, podrían ocurrir elecciones libres en Venezuela. El artículo 9 de la Ley de Amnistía establece que “las personas que se encuentren o puedan ser procesadas o condenadas por promover, instigar, solicitar, invocar, favorecer, facilitar, financiar o participar en acciones armadas o de fuerza contra el pueblo, la soberanía y la integridad territorial” de Venezuela, por parte de Estados, corporaciones o personas extranjeras, quedan excluidas del perdón. De esto se deduce que políticos como Machado, sobre quien pesa una investigación penal por invocar, según el chavismo, la intervención extranjera, no serán beneficiados. La ONG Provea también destacó que no fue incluido el tema de la anulación de las inhabilitaciones políticas como parte de la amnistía, a partir de las propuestas de las ONG al Parlamento. Analistas políticos no dudan de que con estas decisiones se quiere afectar principalmente a la líder opositora fuera del país para que se mantenga alejada de la candidatura presidencial desde mediados de diciembre. Hasta ahora, Trump no ha pasado de decir que le gustaría “incluir” a Machado – con quien se Reunión el 15 de enero y no descarta un nuevo encuentro – en el proceso de transición venezolana, decisión que un retorno de la líder política pudiera acelerar. Queridos venezolanos, tenemos la FUERZA, la RUTA y las TAREAS claras.TODOS somos necesarios para lograr nuestra Libertad.En pocas semanas, nos vemos en Venezuela. pic.twitter.com/lfJXRb3Oc9— María Corina Machado (@MariaCorinaYA) March 1, 2026 ¿Se acercan las elecciones? La segunda tarea, según Machado, es terminar de consolidar el acuerdo nacional con organizaciones y líderes políticos y sociales para establecer los consensos dirigidos a lograr la gobernabilidad en el proceso de transición hacia la Venezuela democrática. Como tercera tarea, Machado llamó a sus seguidores a prepararse “para una nueva y gigantesca victoria electoral”. Aveledo y Cassoni coinciden en que la presencia de Machado en Venezuela no sería un indicador automático de cercanía de nuevos comicios presidenciales o generales en Venezuela. El secretario de Estado, Marco Rubio, admitió durante su discurso durante la 50.ª Reunión Ordinaria de Jefes de Gobierno de Caricom en San Cristóbal y Nieves, este 26 de febrero, que para atraer las inversiones necesarias al país son necesarias unas elecciones que legitimen un sistema gobernante. Pero nuevamente omitió plazos para las eventuales votaciones. Para Cassoni, el retorno de Machado, sin que se registren represalias en su contra, sería una importante señal de próxima normalidad para dichas inversiones.“Su regreso implica el retorno del conflicto por las reglas del juego. Mientras el interinato de Delcy Rodríguez se enfoca en la gestión de la continuidad administrativa y la estabilización económica, la presencia de Machado desplaza el foco hacia la exigencia del pluralismo. Ella representa el recordatorio de que la estabilidad sin legitimidad es una construcción frágil”, apuntó Aveledo. Subrayó que “aún faltan piezas fundamentales” en el tablero de unas elecciones competitivas, tales como la reinstitucionalización del Poder Electoral, la legalización de los partidos de la Plataforma Unitaria Democrática y el “desmontaje” del aparato represivo. “El regreso de Machado es el inicio de una fase de presión institucionalizada, donde la demanda ya no será solo por políticas públicas o alivio material, sino por la recuperación del derecho de la sociedad venezolana a decidir su propio destino mediante mecanismos transparentes y plurales”, agregó Aveledo. Antes de que comicios presidenciales, Cassoni apunta a la renovación de otros poderes públicos, incluido el Parlamento, desde donde pudiera generarse el acuerdo nacional que facilite la estabilidad al nuevo gobierno entrante. Márquez no compite con MachadoPara muchos venezolanos resultó extraño que Machado no asistiera al discurso del Estado de la Unión de Donald Trump la noche del 24 de febrero, pero que Enrique Márquez sí estaba presente.El senador Rick Scott aseguró que su oficina extendió una invitación a la líder opositora para que lo acompañara como su invitada al evento, pero que el equipo de la exdiputada no respondió. No pocos detractores de Machado lo resaltaron como un revés y aplaudieron el probable posicionamiento de Márquez como candidato a ser presidente de una transición. Trump mencionó a Márquez durante el discurso y lo presentó como «símbolo de la liberación de presos políticos», tras su detención en 2025 y su liberación en enero de 2026.Pero en su mensaje del domingo, Machado agradeció «al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno, a sus congresistas, jueces, hombres y mujeres militares que arriesgaron sus vidas por la libertad de Venezuela y por la seguridad nacional de su país y de toda América». Trump, lo que hizo fue, de algún modo, ratificar que hay un cambio en Venezuela que se está gestando. Creo que más bien él está muy vinculado a lo que pudiera ser un cambio en el Consejo Nacional Electoral, la necesidad de renovar las autoridades electorales que generen confianza”, es la opinión de Cassoni.




