Las paritarias firmadas por grandes gremios quedaron por debajo del avance de los precios en los últimos meses y se encendieron las alarmas. Los incrementos pactados acumulan un retroceso frente a la inflación desde julio del año pasado y analistas advierten por el impacto en el consumo y el empleo. Según prevén algunos analistas, la inflación de febrero que difundirá el INDEX el próximo jueves se confirmaría una nueva caída del salario en el sector formal. Un adelanto en este sentido fue la medición que dio a conocer este lunes la Ciudad de Buenos Aires: el índice porteño se incrementó 2,6%. Las consultoras privadas esperan que la inflación a nivel nacional se ubique cerca del porcentaje porteño. De ser así, los ingresos de los asalariados en blanco podrían haber quedado rezagados cerca de 0,8 puntos porcentuales el mes pasado, descontada la suba de los precios. Los aumentos conseguidos por los grandes gremios en las negociaciones paritarias vienen perdiendo posiciones sistemáticamente respecto de la inflación desde mediados del último año y registran una caída de casi 4% (3,9%) entre julio y febrero últimos. El mes pasado los sindicatos obtuvieron, en promedio, un incremento de 1,8% según la consultora Synopsis, contra un aumento del índice de precios al consumidor que se ubicaría entre 2,5 y 2,7%, según estimaciones privadas. De esta forma, los acuerdos paritarios lograron un ajuste acumulado de 15,9% desde julio pasado, por debajo del 20,6% de incremento que se calcula para el IPC. En este contexto, no sorprende la debilidad que muestra la demanda interna. Según el Indicador de Consumo de la Cámara Argentina de Comercio, en enero de 2026 se registró una baja interanual de 0,8%. Por su parte, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) calculó que las ventas minoristas pyme registraron una caída de 5,6% en febrero. Un elemento auspicioso que señalan en fuentes cercanas a la conducción económica es que los últimos datos muestran que tanto en diciembre como en enero pasados subió el empleo total. Los trabajos formales acumulan en estos dos meses un incremento de 0,3%. De todas formas, se argumenta que queda mucho por recorrer ya que el empleo en blanco cayó 3% desde finales de 2023. image (10) En el Gobierno se comenta que la reforma laboral va a ayudar a formalizar empleo, pero fuentes empresarias sostienen que la generación de nuevos puestos dependerá de que la economía vuelva a mostrar crecimiento. En su última edición la revista The Economist dedicó un largo artículo a la Argentina en el que advierte que “La principal preocupación es si la economía está generando suficientes empleos de calidad”. Dólares Para reactivar el consumo y la inversión, el ministro de Economía, Luis Caputo, viene pidiendo que los argentinos “saquen los dólares del colchón”. Efectivamente, meses atrás el crédito fue uno de los factores que impulsó la economía, pero en los últimos meses perdió dinamismo al tiempo que -altas tasas de interés mediante – fue subiendo la morosidad, particularmente de las familias. Pero la apelación también tiene como telón de fondo una frágil situación externa del país. Por más que el BCRA viene comprando divisas, el nivel de reservas es muy bajo (según la metodología del Fondo Monetario Internacional, son negativas en unos u$s19.000 millones). El respaldo de EEUU y los pagos de deuda El fuerte respaldo del gobierno de los Estados Unidos a la administración Milei es un elemento que debe ser tenido en cuenta. Pero, de todas formas, analistas privados consideran que la Argentina tiene tal nivel de vencimientos en los próximos meses que, para afrontarlos, deberá conseguir una baja del riesgo país y salir a financiarse en el exterior. En lo que resta del año en curso, se calcula que el país deberá afrontar pagos por u$s14.600 millones -capital e intereses-. Los principales conceptos son bonos en manos privadas por u$s3.900 millones, FMI (neto de desembolsos) por u$s2.600 millones, otros organismos u$s4.300 millones y BOPREALES u$s2.200 millones. Si se asume el rollover de las deudas con organismos multilaterales, de todas formas, se debería encarar el pago de no menos de u$s10.400 millones de aquí a fin de 2026. Pero la situación es más desafiante el año próximo cuando vencen unos U$S26.000 millones – bonos en manos privadas por u$s8.200 millones, FMI u$s5.900 millones, REPOs Banco Central u$s5.200 millones y otros organismos u$s5.000 millones -. Suponiendo que estos últimos refinancian, igual la cifra es muy elevada: u$s21.000 millones.
Salarios acordados por grandes gremiosperdieron casi 4% desde mediados de 2025
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