El sector transporte público de la Gran Caracas, operado por privados, inició este lunes un paro de actividades. La medida responde al fracaso de las negociaciones con el Ministerio del Transporte y al incumplimiento de acuerdos previos por un aumento consensuado del pasaje mínimo. Nelson Vivas, vocero del gremio, confirmó la paralización tras una asamblea en la que las bases ratificaron la decisión. Los transportistas exigen dos puntos principales: la publicación inmediata en Gaceta Oficial de la tarifa de pasaje urbano en 120 bolívares —monto supuestamente acordado hace aproximadamente dos semanas— y la devolución de las unidades retenidas por haber operado con tarifas no oficializadas. Algunas de estas unidades llevan hasta dos años inmovilizadas. El gremio denuncia que la tarifa actual (60 bolívares) resulta insuficiente para cubrir los altos costos operativos, el mantenimiento de flotas antiguas y la adquisición de repuestos. «Además, persiste la crisis de combustible: los conductores pernoctan hasta dos días en estaciones de servicio para abastecerse, lo que reduce distribuidamente la operatividad y pone en riesgo la seguridad y confiabilidad del servicio. El transporte público se niega a morir por causa de las malas políticas y la indiferencia oficial», añadió Vivas. Por su parte, Yelmira Jiménez, educadora, abogada y transportista, agregó que un país carece de horizontes claros de desarrollo sin institucionalidad fuerte, seguridad jurídica, igualdad ante la ley y respeto a los derechos de propiedad. «Despojar a un emprendedor de su patrimonio familiar y fuente de trabajo por razones arbitrarias coloca a Venezuela en la cola del desarrollo», declaró. Vivas y Jiménez propusieron un bono de transporte de 25 a 30 dólares mensuales como subsidio directo para aliviar la carga económica de los usuarios y garantizar la sustentabilidad del sector. Sin embargo, el Ejecutivo no avanzó en esta iniciativa ni en políticas coherentes para la movilidad urbana. El paro afecta la movilidad en la capital desde las primeras horas de la mañana. Terminales y estaciones del Metro registran aglomeraciones, mientras los usuarios expresan frustración por la falta de alternativas, aunque se vieron algunas unidades circulando abarrotadas en algunas vías de la capital. El gremio insiste en que solo reanudará las operaciones cuando las autoridades respondan de forma efectiva y garanticen la viabilidad económica y operativa del servicio, sin riesgos de despojos arbitrarios de sus unidades y patrimonio. Reportes ciudadanos en redes sociales indican que mototaxistas, taxis y autobuses «piratas», además de unidades policiales habilitadas, han servido de alternativas para la movilidad, en especial en un lunes en el que el Metro de Caracas no se ha dado abasto para la gran cantidad de personas necesitando transporte y un tren de los Valles del Tuy paralizado debido al accidente ocurrido el fin de semana.




