El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este lunes desde el Salón Oval de la Casa Blanca que sería «un gran honor» para él «tomar Cuba». Las declaraciones se produjeron en respuesta a preguntas de la prensa sobre la situación de la isla caribeña, que enfrenta un colapso energético agravado por el bloqueo de suministros de petróleo desde Venezuela. Trump enfatizó la debilidad actual del gobierno cubano. «Toda mi vida he escuchado sobre Cuba, ¿cuándo Estados Unidos lo haría? Creo que voy a tener el honor de tomar Cuba», afirmó. Ante la pregunta directa de un periodista sobre si se refería a «tomar» la isla, respondió: «En alguna forma, sí. Puedo liberarla o tomarla, puedo hacer lo que quiera. Es un país muy débil. Tienen líderes muy violentos. Castro fue muy violento, su hermano es un líder muy violento, extremadamente violento; así es como gobiernan, pero a muchas personas les gustaría regresar», dijo.El presidente Donald Trump mencionó durante una conferencia en el Salón Oval de La Casa Blanca que Cuba está viendo llegar el final de su régimen.“Tomar Cuba. Digo, si la libero o la tomo… Podría hacer con ella lo que quisiera, si te digo la verdad.” Fueron parte de las… pic.twitter.com/myZRGqn7qR— N+ UNIVISION (@nmasunivision) 16 de marzo de 2026 Las palabras del mandatario se enmarcan en una escalada de presiones contra el régimen de La Habana. Estados Unidos impuso un bloqueo energético que cortó el flujo de petróleo venezolano, principal sostén del sistema cubano.Trump ha calificado a Cuba como una «nación en problemas profundos» y «que funciona con humo», y ha sugerido en semanas previas que el gobierno podría caer «pronto» o negociar un acuerdo, incluso bajo la figura de una «toma amistosa» (toma amistosa) o no tan amistosa. soberanía. Esta retórica se suma a acciones recientes de la administración Trump, como la captura de Nicolás Maduro tras bombardeos en Venezuela y la designación de figuras como Marco Rubio en negociaciones relacionadas con la región. Los analistas interpretan las declaraciones como una advertencia para forzar cambios en La Habana o como parte de una estrategia más amplia de confrontación con regímenes alineados con adversarios de Washington. La situación en Cuba permanece crítica, con protestas masivas por apagones generalizados y escasez de alimentos, en un contexto de aislamiento internacional creciente. Con información de CNN, Univisión, AP y redes sociales de la Casa Blanca.



