Argentina está en camino de registrar tres años consecutivos de crecimiento económico por primera vez desde 2008, según un nuevo informe del Banco Mundial, y es un punto brillante para la región en general. En la última edición de su informe periódico que evalúa las perspectivas económicas de las naciones de América Latina y el Caribe, los técnicos del Banco Mundial pronostican que la economía argentina crecerá un 3,6 por ciento este año y un 3,7 por ciento en 2026. El PIB de Argentina mejoró un 4,4 por ciento el año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INDEC). Al señalar que las perspectivas de la región en su conjunto “siguen siendo limitadas”, el Banco Mundial dijo que Argentina “destaca” por sus pronósticos relativamente altos. Las proyecciones para Argentina contrastan marcadamente con el 1,6 por ciento previsto para Brasil y el 1,3 por ciento para México durante el mismo período. “Argentina ha surgido como la principal excepción al alza, ya que la estabilización y las reformas han mejorado las expectativas y las condiciones financieras”, dijo el Banco Mundial, que señaló que la consolidación fiscal “ha ayudado a anclar las expectativas de inflación y reducir el riesgo soberano”. Los autores del informe elogiaron el gobierno del presidente Javier Milei y su “agenda pro crecimiento que incluye una reforma tributaria”, destacando la implementación del importante plan de incentivos a la inversión RIGI, el “marco estratégico” firmado con Estados Unidos “para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos” y el movimiento en torno al acuerdo comercial entre el bloque regional Mercosur y la Unión Europea. También hubo elogios para el proyecto de reforma tributaria de Milei y los “esfuerzos continuos para mejorar el clima de negocios y el entorno regulatorio”. Sin embargo, los economistas del Banco Mundial advierten que todavía persisten “importantes riesgos a la baja” para la economía, principalmente vinculados al sector externo, la deuda y las entradas de dólares. “Los riesgos a la baja son sustanciales, particularmente dadas las considerables necesidades de financiamiento externo de Argentina en un contexto de reservas internacionales netas negativas y acceso limitado a los mercados internacionales de deuda”, afirma el informe. El informe del Banco Mundial también advirtió sobre los costos y distorsiones del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego, describiéndolo como un caso de política “fallida” con un impacto fiscal significativo. El plan –creado en 1972 con el objetivo de fomentar el crecimiento demográfico y el empleo en la isla a través de exenciones fiscales y beneficios comerciales– “es ampliamente considerado como un caso de política industrial fallida, empañada por interferencias políticas y fallas fundamentales de diseño que han persistido durante décadas”, analiza el informe. La estructura de incentivos regional estuvo “mal diseñada” y ha resultado en un costo fiscal estimado de alrededor de 1.070 millones de dólares por año, sin mejoras significativas en productividad o tecnología, concluyeron los técnicos. “El régimen de Tierra del Fuego representa un caso de fracaso político persistente, sustentado menos por razones económicas que por consideraciones políticas. La actividad que apoya no es autosostenible”, concluyó la organización. El Banco Mundial predijo un crecimiento regional del 2,1 por ciento en 2026, por debajo del 2,4 por ciento registrado el año pasado y convirtiendo a América Latina y el Caribe en una de las regiones con peor desempeño del mundo. “El desempeño general de América Latina y el Caribe ha sido decepcionante bajo modelos tanto intervencionistas como no intervencionistas”, advierte el informe. – Noticias relacionadas con TIMES/NA/PERFIL/AFP



