Human Rights Watch (HRW) condenó con dureza el caso de Víctor Hugo Quero Navas y lo comparó con las prácticas de las dictaduras del Cono Sur en las décadas de 1970 y 1980. Juan Pappier, subdirector para las Américas de la organización, declaró en una entrevista web que: “El caso de Víctor Quero es una aberración, es un caso típico de las dictaduras del cono sur en los años 70 y 80 en nuestro continente”. HRW denunció que las autoridades detuvieron a Quero Navas sin motivo aparente y que el Estado ocultó su paradero durante meses, lo que configuró una desaparición forzada. Quero Navas murió en julio de 2025 mientras permanecía bajo custodia estatal. Su madre, Carmen Teresa Navas, de 82 años, recorrió varios centros penitenciarios en busca de información sobre su hijo. Las autoridades no revelaron su caída sino hasta varios meses después. Pappier también señaló: “Esto generó una angustiosa incertidumbre en su madre, una señora de 82 años que recorrió distintos centros penales en busca de su hijo”. HRW exigió una investigación independiente y transparente sobre las circunstancias de la detención, la reclusión y la muerte del ciudadano. La organización criticó la falta de información oficial y la opacidad que rodeó todo el proceso. Este pronunciamiento se suma a las reiteradas alertas de HRW sobre violaciones a los derechos humanos en Venezuela, en especial contra presos políticos y en casos de desapariciones forzadas.



