Periodista: Usted acaba de ser reelecto presidente de la Bolsa de Comercio con el 75% de los votos. ¿Desde cuándo está al frente de la institución? Adelmo Gabbi: Nosotros ganamos en el año 2000 las elecciones y hubo un cambio trascendental en la Bolsa. Hay que tener en cuenta que la Bolsa tiene tres tipos de socios. Los inversores, los socios generales y los socios propiamente del mercado. Durante los últimos 60 años, que es lo que yo conozco, casi siempre gobernaron los hombres del mercado. Pero en el año 2000 nosotros ganamos las elecciones. Fui primer tesorero de la nueva conducción y recuerdo que mi primer trabajo fue hablar con el personal, decirles que le íbamos a reducir los sueldos. Hasta que una abogada, con muchos años en la Bolsa, se larga a llorar y me dice: “Yo trabajo y doy de comer a mis hijos. Trabajo realmente y nunca cobré una hora extra. Me parece absolutamente injusto”. Fui a ver al presidente y le manifesté: “Yo no le digo a nadie más que van a bajarle el sueldo”. P.: ¿Y no los bajó? A.G.: Bueno, no bajamos los sueldos, pero teníamos grandes dificultades para pagarlos, porque la Bolsa no tenía una situación financiera cómoda. P.: ¿Usted se encuentra frente a la situación de tener que reducir personal? AG: No. ¿Por qué razón? Desde el año 2012, cuando sale la ley de mercado de capitales y por una promesa mía que le hice a los socios, a los empleados, de acá no se va absolutamente nadie que no quiera irse. P.: Resulta interesante en momentos que todo el mundo está hablando de reducir costos para ser más eficiente… A.G.: Nosotros, a lo mejor con menos personal podríamos estar perfectamente bien, pero no nos molesta tener el personal que existe en la Bolsa y además, en general, es personal de muchos años. Sería una injusticia que hoy la Bolsa dejase a la gente en la calle en un momento tan difícil. P.: ¿Usted qué le recomendaría a una empresa que tiene personal con historia, con antecedentes y tiene que reducir costos? A.G.: Que evalúe antes. La receta más fácil siempre es reducir personal, reemplazarlo por tecnología. La realidad es que uno de los activos más importantes que tiene una empresa o una institución como ésta, es el personal. Entonces, yo trataría de ahorrar por todos los medios, menos en el personal. P.: Usted recientemente dijo que gran parte del PBI se financia acá… A.G.: Sí. Claramente, porque las obligaciones negociables son un ejemplo de eso. P.: ¿Qué reformas regulatorias o impositivas pendientes restan para que el mercado de capitales de la Argentina multiplique su participación en el PIB? A.G.: Fundamentalmente los impuestos. P.: ¿A cuáles en particular se refiere? A.G.: En general nos aplican todos los impuestos que existen, salvo el impuesto al cheque que está exento en las cuentas de los agentes. El resto, todos los impuestos, son los que perjudican a la inversión. De cualquier manera, cada día hay mayor cantidad de empresas que concurren al mercado de capitales, ya sea las muy pequeñas con cheques de pago diferido, hasta las muy grandes con obligaciones negociables o cualquier otro tipo de deuda que se adapte a las circunstancias. P.: ¿Cuánto ha crecido? A.G.: El mayor crecimiento está dado en una opción que conoce muy poca gente que son las cauciones. Sí, las cauciones de un día llegan a representar cifras multimillonarias. Consiste en solicitar dinero teniendo de garantía un instrumento que cotice en el mercado. Generalmente lo que más conviene son títulos públicos sobre los que se presta el 85 o 90% del valor. Por ejemplo, para títulos públicos de los más conocidos, como supongamos el AL30, el AL35, llega hasta el 90%. Una acción de YPF al 70%, una acción de Carlos Casado el 25%. En realidad, la gente erróneamente cree que esto es una timba y acá realmente es cualquier cosa menos timba. P.: Pero ¿no es complejo, no hay que estar todo el día mirando las acciones? A.G.: No, hay que tener conocimiento antes de hacer la inversión. Si uno va a comprar una acción tiene que conocer los balances, la situación de la empresa, la expectativa. Un inversor común puede solicitarle a algún idóneo que lo asesore y todas las ALyCs (agentes de liquidación y compensación) tienen muchos idóneos. El lugar en donde más fácil se gana dinero es en la bolsa. Primero porque está exenta la utilidad. El inversor sí paga por los dividendos, pero no paga por la utilidad de las en las acciones. Este es un gran momento para invertir porque hay empresas con muy buenos balances, sobre todo en los últimos tiempos, y en una situación con inflación a la baja y superávit fiscal que ya se ha repetido durante muchos meses. En los 90, cuando hubo estabilidad de la moneda, la bolsa registró precios elevados, inversiones de todos los países del mundo y tenía una categoría internacional excelente. P.: ¿Hoy no? A.G.: Hoy no la tenemos. El gobierno del presidente Fernández destruyó la categoría de la Bolsa. Recién ahora empiezan algunas calificadoras internacionales a mejorar la categoría, pero todavía las grandes empresas internacionales no lo han hecho. Cuando lo hagan va a haber una mejoría sustancial del riesgo país y una mejoría sustancial de los valores accionarios. “Aquello que dijo Milei, que nos iban a salir los dólares por las orejas, es probable que sea así” Adelmo Gabbi BCRA Según Gabbi, “el mercado cree en Milei”. Mariano Fuchila P.: ¿Cuándo considera que es el timing adecuado para la eliminación total de los controles de cambio? Obviamente sin arriesgar la estabilidad. A.G. Hace pocos días le dije a un periodista, que me preguntó cuál era la mejor teoría económica que podía implementar el presidente Milei, le contesté que el mejor plan económico es aquel que le haga ganar las elecciones del año próximo. Se lo repito a usted también. Si el presidente Milei consigue la reelección en el año 2027, la mejoría general de la Argentina va a ser notoria. P.: Pero hasta llegar a las elecciones falta más de un año ¿Cómo afecta la incertidumbre? A.G.: La incertidumbre es el peor enemigo de la Bolsa. Es claro. La Bolsa necesita certezas. Hay que tener en cuenta que el presidente Milei en materia económica ha dado certezas notorias. O sea, que en línea de principios tendría que haber un contrincante parecido que dé certeza en un rumbo u otro, no importa, pero que sea así. P.: Usted se imagina un escenario donde pueden competir Milei con otro outsider? A.G.: Pienso que no hay lugar para dos outsiders. No se ha dado en el mundo. No, a un outsider le compite un político tradicional. P.: ¿Quién sería un político tradicional que no asuste con el pasado? Como usted bien explicó, que no tenga incoherencias en su accionar. A.G.: Yo soy un hombre del mercado, no de la política. Así que no conozco, honestamente. Hoy por hoy el mercado cree en el presidente Milei y el hecho concreto está en el valor del dólar. P.: Si no interviniera el Banco Central ¿bajaría? A.G.: Sí, muy es probable porque estamos en plena época de liquidación y aún hay remanentes. Porque la cosecha se atrasó un poco, la liquidación se va a atrasar un poco y las cosechas son muy buenas. Muy buenas en cantidad, aunque no tan buenas en calidad. Es decir que va a haber dinero, dólares suficientes como para que siga incidiendo en el mercado y hay que agregar además que ya hay un superávit energético. Y en pocos meses va a haber un superávit minero. Es decir que aquello que dijo el presidente Milei que nos iban a salir los dólares por las orejas, es probable que sea así. P.: ¿Usted vislumbra alguna inestabilidad del tipo de cambio más cerca del segundo semestre del año? A.G.: Eso habría que preguntárselo a la política. Si en el segundo semestre las encuestas agigantan la posición del presidente Milei, esa posibilidad es prácticamente nula. Si las encuestas hablan de que el presidente Milei puede perder eso crearía una incertidumbre que llevaría al mercado a tener problemas. P.: Se han hecho muchos anuncios en el marco del RIGI. ¿Prevén que las empresas adjudicatarias canalicen parte de sus necesidades financieras por la Bolsa? A.G.: La mayoría de las empresas que entran en el RIGI cotizan algún producto en la Bolsa. Es decir, que ya están utilizando el financiamiento bursátil. Lógicamente, si el ingreso de dólares por el RIGI se hace constante, se hace regular, se hace habitual, eso va a traer aparejado una suba generalizada de los activos bursátiles. Primero, porque cuando entran dólares se emiten pesos para comprar esos dólares por parte del Banco Central. Esto genera mayor liquidez, menor tasa de interés y, por ende, un círculo virtuoso para que haya inversiones en la Bolsa. P.: ¿Por qué hoy hay una amplia oferta de dólares? A.G.: Porque ya tuvo demanda. La demanda se apuró a momentos en que había una incertidumbre absoluta, total. Y ahora está en la búsqueda de otros instrumentos para la inversión. Y está la necesidad de hacerse de pesos para el consumo regular. P.: Usted dijo, que el crecimiento genuino llegará cuando los argentinos dejen de usar sus ahorros corrientes para el consumo diario. ¿Qué variables clave deben consolidarse para que esos recursos se transformen de manera masiva en inversión productiva dentro del sistema financiero local? A.G.: Realmente en estos últimos dos años hemos visto una revolución. La Caja de Valores tenía alrededor de 800.000 cuentas abiertas y hoy tiene 30 millones. Es decir, que se ha sumado una cantidad importante de individuos (hay personas con más de una cuenta, no es que haya 30 millones de personas que tengan cuentas). P.: ¿Cuánto más puede crecer ese mercado? A.G.: El mercado no tiene límites porque no solamente crece a nivel nacional, sino también internacional. Si Argentina genera confianza, van a venir inversiones internacionales. Por ejemplo, un potentado en los Estados Unidos dijo que había comprado el 5% del capital de YPF invirtiendo 150 millones de dólares. Esa perspectiva se puede dar en muchísimas empresas y a mí me llama la atención que todavía no se esté dando. Porque ya ha pasado un tiempo bastante prolongado, sobre todo en aquellas empresas que brindan servicios y que tienen tarifas, en rubros como las eléctricas. P.: ¿Debiera haber más apetito por estas empresas? A.G.: Sin ninguna duda. Y no la están viendo. Mi impresión personal es que estamos cerca de una suba bursátil importante. “La inflación siempre ayuda a los malos empresarios a mejorar su posición, no a los buenos” P.: Como presidente de una de las entidades que integran el G6, ¿cómo está el diálogo corporativo con el Gobierno? A.G.: Partamos de la base que el G6 nunca tuvo una relación interna como la tiene en este momento; además de ser directivos de cada una de las empresas, de las cámaras, somos amigos personales. Tenemos infinita cantidad de reuniones, mucho más que en otras épocas, y una buena llegada al Gobierno. Inclusive las que más están sufriendo, como la Cámara Argentina en la Construcción o la Unión Industrial Argentina. Realmente las entidades en general llegan con facilidad al Gobierno y consiguen que el presidente Milei, los jefes de gabinete, el ministro de Economía, etcétera, concurran a las entidades sin ningún inconveniente. P.: Ahora, una cosa es concurrir, otra cosa es escuchar y ejecutar…. A.G.: Sí, en general, ninguna cámara ni ninguna asociación del Grupo de los 6 está satisfecha con la inflación. Sí estamos muy bien con superávit fiscal y con la baja que se está dando en los índices inflacionarios. Es decir que el camino del Gobierno es un camino que tomaríamos cualquiera de las integrantes del G 6. P.: ¿Qué demandas puntuales tiene la Bolsa en este momento? A.G.: Yo tengo que ser sincero. Soy un hombre muy grande. Tengo más de 80 años y pasé el 90% de mi vida con déficit fiscal y con procesos inflacionarios. Ya el solo hecho que llevemos 30 meses de superávit fiscal y la baja de la inflación son elementos absolutamente positivos y creo que debemos festejarlo, aunque siempre bajar la inflación es doloroso, porque se pierde actividad y puestos de trabajo. Tengamos en cuenta, además, que la inflación siempre ayuda a los malos empresarios a mejorar su posición, no a los buenos. Los malos empresarios van a perder más sin inflación y los buenos van a tener que trabajar mejor para aprovecharse de un menor índice inflacionario. P.: ¿Usted diría que estamos en la etapa de la transición? A.G.: El Gobierno ha atacado desde el principio los peores problemas que tiene el país, pero hay uno que no puede de ninguna manera arreglar: que somos un país reconocido internacionalmente como que no le gusta pagar sus deudas. Somos el único país del mundo en donde un presidente le anunció al poder legislativo que va a dejar de pagar la deuda y los diputados y senadores aplaudieron. Tenemos una herencia, tenemos antecedentes de no pago de nuestras deudas que nos condenan seriamente. Es muy difícil para un gobierno conseguir apoyo internacional cuando nosotros nos hemos encargado de destruir nuestro honor, de destruir nuestra honestidad, de destruir totalmente el cumplimiento de nuestras obligaciones. “En la Argentina casi todos los males vienen de que no sabemos hacer oposición” Adelmo Gabbi BCRA Gabbi cuestionó a la oposición y aseguró que el mercado tendrá problemas si se percibe la posibilidad de que Milei no sea reelecto. Mariano Fuchila P.: En pocas palabras, ¿qué rescata y qué no le gusta del gobierno de Milei? A.G.: Como yo tengo una relación constante con el presidente Milei y se lo digo a él, lo puedo decir públicamente. Yo creo que la gran mayoría de las medidas económicas que tomó el presidente son absolutamente positivas. ¿Y qué le critico al presidente? muchas veces las formas. Pero hay que tener en cuenta que yo soy un hombre grande y prefiero buenas formas a malas formas. O a las que yo considero malas que a lo mejor son positivas. P.: ¿Qué reformas de carácter institucional considera indispensables para la Argentina? A.G.: Que vayamos cada vez más hacia la libertad económica. P.: ¿Y más allá de la economía? A.G.: Convengamos que en la Argentina casi todos los males vienen de que no sabemos hacer oposición. Todos los días hay alguien de la oposición que manifiesta el deseo de que el Gobierno caiga. Eso no contribuye absolutamente nada. Algunos comiendo pochoclo, otros anunciando que es necesario intervenir. Cuando la realidad es que toda la demora en el tema judicial, por ejemplo, que es muy notoria, es debido a que la oposición no contribuye en de ningún modo a que se regularice la situación. En este momento, cuando la oposición aparenta estar fragmentada, aparecen signos evidentes de que va a haber nombramiento de jueces, inclusive de miembros de la Corte, lo que llevaría a solucionar el problema del poder judicial. Del poder legislativo podemos decir que hay muchos legisladores que cometen errores por falta de experiencia. Y otros que también cometen errores por demasiada experiencia. P.: ¿Debiéramos fortalecer esas dos patas de la democracia? A.G.: Absolutamente. P.: ¿Y qué podemos hacer los ciudadanos? A.G.: Los ciudadanos tenemos la oportunidad cada dos años de votar a lo que corresponde. No votando lo que nos parece que puede ganar, sino lo que está más cerca de lo que uno piensa. P: Pero en general en Argentina hemos votado en contra de que no gane otro… A.G.: Yo he ganado muy pocas veces en mi vida votando porque siempre voto pensando en mi familia, en mi país. P.: ¿Y vive perdiendo? A.G.: Yo he perdido muchísimas veces, diría que la mayor cantidad de veces. P.: ¿Y cuándo ganó? A.G.: Gané votando al presidente Milei en el balotaje. “El empresario argentino es un mártir” P.: ¿Qué rescata de toda su experiencia en materia empresarial? A.G.: El empresario argentino es un mártir. Ha tenido que soportar que le digan una cosa y hagan otra. Ha tenido que soportar déficits fiscales terribles que trajeron incertidumbre que es el peor negocio para un empresario. Los déficits fiscales traen impuestos, traen problemas, traen gastos innecesarios. Y creo que el mayor déficit está en la faz política. Los empresarios son empresarios toda la vida y los políticos cambian de camiseta muchas veces. Los empresarios aprendieron a ser empresarios en un país en donde muchas veces hay que surfear la ola de la ingratitud, la ola de la desgracia, la ola de las políticas totalmente contrarias a la actividad empresarial. P.: ¿Por qué tienen mala imagen los empresarios? A.G.: Yo no creo que los empresarios tengan mala imagen. Los empresarios dan fuentes de trabajo. Yo podría decirle que la mayoría de los empresarios trabajan por el país. Lógicamente para ellos, porque lo hacen para ganar dinero, si no se dedican a otra cosa. Mientras que para los políticos es muy fácil solucionar el tema educacional o el tema de la salud incrementando los gastos sin fijarse dónde van a salir esos importes que son inconstitucionales. Por más que hagan marchas para obtener recursos para la educación pública, si no consiguen cómo se financian, estos gastos no se van a realizar. “Le aconsejaría a Adorni que presente sus números lo más rápido posible” P.: ¿Cómo evalúa la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni? A.G.: Al contador Adorni, que sabe de números, le aconsejaría que presente sus números lo más rápido posible porque de esa manera le solucionaría problemas al Gobierno. Yo no puedo decir si el funcionario Adorni es malo o bueno, pero sí le digo que él tiene que presentar correctamente los números de su patrimonio personal y el de su mujer. P.: Se está hablando mucho de las internas del Gobierno. ¿Cree que afectan la credibilidad? AG: Absolutamente. Un gobierno que tenga una acción generalizada es mucho más positivo que un gobierno en el que uno pide una cosa y otro una distinta. P.: Con su experiencia, ¿qué le aconsejaría al presidente Milei? AG.: Que no se preocupe por lo que le dicen, que siga con esta teoría económica. Que el pueblo argentino va a saber valorar el esfuerzo y que además sería una lástima que después de dos años de sacrificio, en la mitad del camino, cambiemos de rumbo. Que continúe el rumbo económico y que mejore, como le dije anteriormente, las formas. P.: Hay informes que plantean dudas sobre la posibilidad de que Milei sea reelecto. ¿Estos informes afectan a las inversiones en Argentina? AG: Afectan. Pero también hay que tener en cuenta que en la Argentina cuando se ganan las elecciones de medio término, al poco tiempo se empieza a hablar mal del gobierno y a colocar encuestas que dan la posibilidad que el oficialismo pierda, algo que ha pasado alguna vez y otras veces no. P.: Pero con Macri pasó… A.G.: Sí, con Macri pasó y creo que al gobierno del presidente Milei no le va a pasar. Lo de Macri que empezó muy bien en la fase económica y que después fue cediendo posiciones para quedar bien con el electorado. Y eso contribuyó a perder no solamente votos, sino también a perder capacidad de conducción. P.: ¿Hay algo que le quisiera agregar? A.G.: Que confíen en la Argentina. Hace 62 años que invierto en el país y no me ha ido mal. Yo no tengo inversiones en el exterior. Tengo inversiones en Argentina y puedo presentar mi declaración jurada como la hago todos los años porque esa es la obligación. Si no la presento me sancionan.
Adelmo Gabbi: “El mejor plan económico es aquel que le haga ganar las elecciones a Milei el año próximo”
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