Los AirTags son dispositivos de rastreo circulares que sirven para localizar objetos El alcalde de Panamá divulgó que incorporó los dispositivos para mostrar transparencia a los ciudadanos panameños del envío de la ayuda humanitaria El Gobierno de Venezuela aseguró que las donaciones han sido entregadas en los campamentos El 24 de junio se registró un movimiento telúrico que afectó diversas regiones de Venezuela. Ante la emergencia climática y estructural latente en zonas costeras e históricamente vulnerables como el estado La Guaira, diversos actores de la comunidad internacional activaron protocolos de asistencia y cooperación inmediata. La Alcaldía de la ciudad de Panamá, en Panamá, encabezada por el alcalde Mayer Mizrachi, lideró una convocatoria masiva de recolección de ayuda humanitaria. El ciudadano llamado movilizó a millas de panameños que donaron artículos de primera necesidad, para mitigar el impacto inmediato en los sectores damnificados. La recolección incluye toneladas de insumos, divididas en categorías de sanidad, alimentación básica e higiene. Desde Cocuyo Chequea, a través del chatbot de verificación de información La Tía de WhatsApp, que también está en Telegram, recibimos la solicitud de verificar qué pasó con el donativo. La Planificación Logística Desde el 25 de junio, el alcalde de Panamá inició un proceso de recolección de insumos. Los mapas de distribución trazados por el mandatario apuntaban al eje central en Venezuela, Mizrachi fijó como el puerto de recepción y distribución prioritaria del cargamento, La Guaira, por ser considerada la zona de mayor desastre. ¿El donativo tenía rastreador? El 30 de junio, el alcalde compartió un video a través de sus redes sociales que con un “poquito de tecnología podemos saber que las donaciones de todo Panamá están llegando a Venezuela”. En ese video, el burgomaestre expone que introdujo de forma estrictamente confidencial dispositivos de geolocalización satelital, específicamente unidades comerciales tipo AirTags, que utilizan redes de conectividad compartida a nivel global, permitiendo trazar coordenadas geográficas exactas con marcas de tiempo precisas que se actualizan automáticamente. Los dispositivos fueron puestos en Múltiples lotes de la ayuda humanitaria antes de su salida de las terminales de carga aérea de Panamá. Los rastreadores fueron camuflados en el interior de los empaques, tales como cajas de agua potable, lotes de pañales desechables y cajas de detergentes. Esta colocación se realizó sin notificación previa a las agencias aduanales intermediarias ni a las contrapartes receptoras. De acuerdo con las declaraciones oficiales emitidas posteriormente por el alcalde Mayer Mizrachi, la inserción de estos componentes de hardware respondió a un requisito de transparencia y rendición de cuentas. El mandatario local argumentó que, no se trataba de una fiscalización a Venezuela sino proporcionar un mecanismo verificable a los ciudadanos panameños sobre el destino exacto de sus donaciones de beneficencia. Además, enfatizó que no cuenta con suficiente conocimiento sobre la geografía venezolana para sacar conclusiones. Discrepancia en la ruta A medida que los cargamentos ingresaron y avanzaron por los canales logísticos internos en territorio venezolano, el centro de monitoreo satelital establecido por la Alcaldía de Panamá comenzó a registrar lecturas que diferían de la planificación original. Según las alertas de geolocalización de los AirTags, los insumos no fueron descargados ni acopiados en los centros asistenciales o de resguardo del estado de La Guaira. Por el contrario, la señal satelital ubicó los insumos de agua, pañales y detergentes en la ciudad de Maturín. Esta localización geográfica representa una distancia superior a más de 400 kilómetros lineales respecto a la zona del epicentro previsto y los sectores originalmente diagnosticados como de alta prioridad crítica. Argumentaciones oficiales La divulgación de los datos arrojados por los localizadores en ascendieron de inmediato una fuerte confrontación mediática y diplomática de carácter internacional, abriendo un panorama de discusión. El 05 de julio, medios de comunicación del Estado como Telesur, compartieron un artículo donde aseguran que una investigación realizada por la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM) logró ubicar los AirTag en el estado Monagas, “en posesión de una de las víctimas de los terremotos en La Guaira que habría recibido la asistencia por parte del Estado venezolano” y que se había trasladado a Maturín. Por su parte, Diosdado Cabello, rechazó categóricamente la imputación de desfalco o desvío malicioso. El 07 de julio compartió a través de Instagram un video donde refuta la campaña mediática, señalando que “el alcalde de Panamá, no tiene moral para señalar a nadie, después de haber estado preso, pretendiendo dar lecciones mientras juega con el dolor ajeno”. De igual manera, Delcy Rodríguez señaló el 08 de julio que realizó un inventario de la ayuda humanitaria enviada por 28 países, la cual se incorporará a un sistema digital donde le mostrará a cada país la entrega y distribución de los insumos. Conclusión Aplicando nuestra metodología de verificación, el caso permanece como un ejemplo de debate. El mismo gobierno venezolano admitió que la ayuda estaba en Maturín, pero lo justificó alegando que fue entregada a un damnificado de La Guaira que posteriormente viajó a esa ciudad. Con los datos de información abierta al que tenemos acceso actualmente, no tenemos elementos que nos permitan decir que se trata de un envío de la ayuda como sugirió el alcalde panameño. Ambos aristas configuran un escenario complejo de fiscalización internacional en contextos de emergencia nacional. Ante cualquier duda sobre un video, imagen o información puedes consultar a La Tía de WhatsApp, que también está en Telegram, el chatbot de verificación de información de Efecto Cocuyo. Este chequeo es el resultado del apego riguroso a nuestra metodología de verificación, tras el análisis y contraste con las evidencias disponibles y no representa opiniones o juicios de valor, tal como lo establecemos en nuestra Política de Neutralidad y Apartidismo, en la que advertimos las limitaciones al ejercicio del periodismo en Venezuela.




