Radiografía del empleo: el 90% de los nuevos ocupados necesita trabajar más horas para aumentar sus ingresos

Date:

El mercado laboral argentino continúa mostrando una aparente paradoja: mientras aumenta la cantidad de personas ocupadas, también se profundiza la precarización del empleo. Detrás de la estabilidad de la tasa de desocupación se esconde un fenómeno que gana peso desde comienzos de 2025: la pérdida de puestos formales está siendo compensada por empleos informales y de menor calidad, una dinámica que refleja las dificultades de los hogares para sostener su poder adquisitivo. Así lo señala el último Monitor Sociolaboral elaborado por el Centro de Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD), que advierte que el proceso de reconversión del mercado laboral no está generando nuevas oportunidades de empleo formal sino una expansión de ocupaciones más precarias. Entre principios de 2025 y el primer trimestre de 2026, los puestos de trabajo que crecieron fueron los informales, tanto entre asalariados como entre trabajadores independientes. Como resultado, la tasa de informalidad laboral alcanzó el 44,2%, uno de los niveles más elevados de los últimos años. El CETyD advierte que el incremento de la ocupación no refleja una mejora genuina del mercado laboral. Por el contrario, sostiene que el aumento de trabajadores responde a una necesidad económica creciente y que la mayoría de esas nuevas ocupaciones no permite generar ingresos suficientes. Según el estudio, más del 90% de los nuevos ocupados necesita trabajar más horas para aumentar sus ingresos, pero encuentra dificultades para hacerlo debido a la debilidad del consumo. En el caso de los asalariados, las jornadas disponibles no alcanzan, mientras que los trabajadores independientes enfrentan una demanda insuficiente para ampliar sus ventas. Esta situación se traduce en un incremento de la subocupación. En este contexto, el informe sostiene que el crecimiento del empleo no constituye un proceso virtuoso, sino la manifestación de un mercado laboral donde más personas necesitan trabajar, aunque los puestos disponibles no garanticen ingresos adecuados. Entre principios de 2025 y el primer trimestre de 2026, los puestos de trabajo que crecieron fueron los informales El informe atribuye este fenómeno al deterioro de los ingresos familiares. Ante la pérdida de poder adquisitivo, cada vez más personas se incorporan al mercado laboral para complementar los ingresos del hogar. Esto explica que la tasa de actividad haya alcanzado el 48,6%, un máximo histórico reciente. Sin embargo, el sector formal no logra absorber esa mayor oferta de trabajadores, por lo que la expansión del empleo se concentra en actividades informales. La precarización se extiende en gran parte del país El deterioro del mercado laboral también presenta una marcada dimensión territorial. Entre fines de 2023 y 2025, dos tercios de las provincias registraron un aumento de la población desocupada o empleada en los denominados “empleos refugio”, categoría que comprende ocupaciones informales de baja calificación, pocas horas trabajadas y bajos ingresos. El estudio encuentra una relación directa entre la caída del empleo privado formal y el crecimiento de estas formas de inserción laboral precaria. Santa Cruz y Formosa encabezaron el deterioro, impulsadas por la fuerte retracción de la construcción y, en el caso de la provincia patagónica, por la menor actividad hidrocarburífera en la cuenca del Golfo San Jorge. Chaco también registró una evolución similar como consecuencia de la contracción de la construcción. La misma dinámica se observó en provincias del norte como Misiones, Catamarca, Corrientes y Santiago del Estero, donde la caída del empleo formal estuvo acompañada por un incremento del desempleo y de las ocupaciones de refugio. En sentido contrario, Río Negro, Neuquén y Tucumán mostraron un desempeño relativamente más favorable. En los dos primeros casos, el impulso de Vaca Muerta permitió sostener el empleo privado formal y reducir la cantidad de personas desempleadas o insertas en empleos precarios. Tucumán también registró una mejora simultánea del empleo formal y una disminución de la población en situación de vulnerabilidad laboral. No hay “destrucción creativa” Como conclusión, el CETyD sostiene que el mercado laboral argentino no atraviesa un proceso de “destrucción creativa”, donde los empleos perdidos sean reemplazados por otros de mayor productividad o calidad. Por el contrario, el estudio afirma que existe una relación directa entre la reducción del empleo formal privado y el crecimiento del desempleo y de las ocupaciones más precarias en la mayoría de las provincias. En otras palabras, la contracción del sector formal no está siendo compensada por nuevas oportunidades laborales de calidad, sino por una mayor informalidad y vulnerabilidad ocupacional.

Share post:

Subscribe

spot_imgspot_img

More like this
Related

Ataques en el détroit de Ormuz: la tensión establecida en Yemen

Su tráfico está identificado de forma automatizada (bot). Si...

Una enfermera intentó robar una bebé de un hospital.

Screenshot Una enfermera fue detenida tras intentar llevarse a...

La inflación argentina se desacelera al nivel más bajo desde agosto pasado

La inflación de Argentina se desaceleró por tercer mes...

Argentina-Inglaterra: mucho más que un partido

Desde la guerra que libraron por las Islas Malvinas...