El Departamento de Estado de los Estados Unidos emitió este jueves un comunicado oficial con el que celebra el anuncio de la Asamblea Nacional elegida en 2015, presidida por la diputada Dinorah Figuera, y del Parlamento del gobierno interino venezolano en el que ambos acordaron poner en marcha, a partir del 1 de agosto, una agenda de trabajo conjunta destinada a promover la estabilidad, la democracia y la recuperación de Venezuela. El vocero del Departamento de Estado, Thomas “Tommy” Pigott, destacó que este anuncio “representa un importante paso siguiente en el proceso de reconciliación política” y se basa en el encuentro previo del 18 de junio. “Aplaudimos el compromiso para fortalecer las instituciones democráticas, mejorar el sistema electoral y restaurar las garantías para la participación política”, señaló. Estados Unidos acoge con agrado los anuncios de la Asamblea Nacional de Venezuela de 2015 y el gobierno interino de lanzar una agenda conjunta el 1 de agosto para promover la estabilidad, la democracia y la recuperación nacional. Apoyamos los esfuerzos liderados por Venezuela hacia una transición pacífica y democrática y mantenemos…— Tommy Pigott (@statedeptspox) 16 de julio de 2026 El texto oficial subraya que los devastadores terremotos del 24 de junio han puesto de manifiesto “la urgencia de la unidad, el liderazgo responsable y de instituciones capaces de servir al pueblo venezolano”. Estados Unidos reafirmó su apoyo a los esfuerzos “liderados por venezolanos” que conducirán a una “transición electoral pacífica y democrática”, mientras continúa respaldando la reconstrucción del país. Bien recibido La presidenta de la Asamblea Nacional 2015, Dinorah Figuera, reaccionó directamente al comunicado, que fue difundido por la Embajada de EE.UU. UU. en Caracas. En su cuenta de X (Dinorahfiguera), escribió: “Agradecemos al @StateDept y el Sec @marcorubio su firme respaldo al pueblo venezolano y su compromiso con la recuperación democrática de Venezuela. Desde la AN2015 ratificamos nuestro compromiso de avanzar, con unidad y responsabilidad, hacia la recuperación y reconstrucción del país, el restablecimiento de la institucionalidad democrática y una transición pacífica. Fe y certeza Venezuela!” Días antes, el 14 de julio, Figuera ya había anunciado públicamente la iniciativa mediante un comunicado de la Asamblea Nacional, donde consideró “el compromiso y la voluntad política de impulsar una hoja de ruta técnica y política bilateral, sustentada en una agenda de trabajo con objetivos y hitos concretos”. En ese mensaje levantó “las banderas de la fe y de la esperanza”. La Asamblea Nacional de 2015, de mayoría opositora, es considerada por Estados Unidos y gran parte de la comunidad internacional como el último poder legislativo legítimo legítimo de elecciones competitivas y reconocidas. Desde entonces, Venezuela ha vivido una profunda crisis institucional: el chavismo creó asambleas paralelas en 2020 y 2026, mientras la oposición mantuvo una comisión delegada. Este acercamiento ocurre tras el retorno de Figuera a Venezuela en junio, después de años en el exilio, y en medio de un nuevo escenario geopolítico marcado por el restablecimiento de las relaciones con Washington. La Embajada de EE.UU. en Caracas reabrió sus operaciones en marzo de 2026, tras siete años cerrada. La iniciativa del 1 de agosto busca abordar temas prioritarios como el fortalecimiento institucional, la reforma electoral y la reconstrucción post-terremoto. Analistas la interpretan como un intento de diálogo pragmático entre sectores políticos enfrentados durante años, impulsado en parte por la presión internacional y la necesidad de canalizar eficientemente la ayuda humanitaria.




