A un mes del doblete sísmico que sacudió a Venezuela, el panorama comercial en el litoral central avanza a ritmo lento y entre varias limitaciones operativas. De acuerdo con cifras del Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio), poco más del 30% de los negocios que resultaron afectados en La Guaira han podido restablecer sus actividades para la fecha. “Aún se siguen levantando datos, por eso hablamos de aproximación y no de exactitud. Pero hoy más de 30% de la actividad pudo restablecerse. Hay un promedio de 600 unidades de negocios que documentamos en La Guaira, de los cuales 60% vio afectada su capacidad comercial en menor o mayor grado. En destrucción total registramos 16 negocios, donde entran comercios pequeños, medianos, ferreterías… Y de esos otros negocios que tuvieron afectaciones parciales muchos de ellos ya empezaron de manera a restablecer progresivamente las actividades”, explicó José Gregorio Rodríguez, presidente de Consecomercio, a Efecto Cocuyo. El 23 de julio de 2026, el gobernador de La Guaira, Alejandro Terán, informó que un primer censo realizado en la entidad reveló que 1.752 negocios permanecen funcionales de los 7.000 establecimientos que estaban activos antes del doble terremoto del 24 de junio. “¿Por qué no se ha restablecido totalmente la actividad? Bueno, recuerda que allí hay una cadena de suministros de logística que está detrás de todo eso de manera de que el inventario pueda irse restableciendo. Algunos inventarios se perdieron, alguna infraestructura se dañó también, no se tienen todas las condiciones físicas para operar; están ya intentando hacer las interconexiones con las plataformas de cobranza, con las plataformas digitales… Esas son entonces algunas de las variables que pueden irse considerando dentro de esta etapa de la que estamos hablando hoy en día”, apuntó Rodríguez. Los inventarios levantados por las cámaras regionales destacan que algunos de los comercios más perjudicados han sido los pequeños abastos, restaurantes de franja costera y prestadores de servicios cuya infraestructura física sufrió desprendimientos, agrietamientos en columnas o pérdida total de inventario. El pasado 20 de julio, el presidente de la Cámara de Comerciantes, Industriales y Aduaneros de La Guaira, Rusvel Gutiérrez, informó que entre los establecimientos operativos están las farmacias, servicios de caucheras, supermercados, bodegones y panaderías. A la situación se suma la crisis del sector hotelero y complejos de alquiler vacacional. Tras el colapso de edificaciones icónicas como el Hotel Eduard’s y los severos daños en torres residenciales y posadas a lo largo de la avenida La Playa, el flujo turístico se ha reducido a su mínima expresión. Aunado a ello, el cierre temporal del Aeropuerto Internacional de Maiquetía es otro gran golpe a la economía de La Guaira. “Hay pequeños comercios, por lo menos seis ferreterías que colapsaron completamente. Entre ellas una de las más grandes que tenía el estado. El día de ayer (jueves) estábamos en conjunto con la Cámara de Comercio de La Guaira y un apoyo que estaba brindando la Cámara de Comercio de Caracas haciendo un levantamiento mucho más profundo con apoyo de los comerciantes de la zona. “, expresó Rodríguez. Cuáles son las soluciones y propuestas Las cámaras de comercio locales urgen a las autoridades a acelerar las evaluaciones de riesgo estructural en los locales comerciales. Muchos dueños de negocios que aparentemente están intactos no pueden abrir sus santamarías hasta recibir el aval de habitabilidad y seguridad. “Nosotros estamos terminando los datos para entender la magnitud de los daños de acuerdo con cada modelo de negocio. Es decir, ¿hubo pérdida total?, ¿hubo pérdida parcial?, ¿qué tan grande o mediano era ese negocio?, ¿qué bienes y servicios proveía? Eso nos va a permitir a nosotros trazar una propuesta única, porque puede ir desde una propuesta de un subsidio total para los más pequeños o desfavorecidos económicamente, como puede ser una propuesta de ayuda parcial para establecer la infraestructura. O una ayuda a crédito con condiciones preferenciales”, afirmó Rodríguez. Añadió que Consecomercio solicita a los órganos de Poder Público regional, municipal y nacional algunas consideraciones de “carácter tributario” para que pueda reactivarse todo el aparato productivo de La Guaira. Es decir, entre los requerimientos del sector privado está exonerar o diferir temporalmente el pago de impuestos a la actividad económica y patentes comerciales en las zonas afectadas, con el fin de evitar la asfixia fiscal de las empresas que no pueden facturar. Sobre esto, la Cámara de Comercio de La Guaira denunció el 24 de julio al medio independiente Tal Cual que hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial que suspenda o flexibilice el pago de impuestos tras la tragedia. “¿Qué es lo que en el fondo estamos buscando con la data? Cuáles eran las unidades de negocio, cuáles son las necesidades de la entidad y qué número de empleados generaba cada una de esas unidades. Porque este drama, una vez pasada la primera etapa, es socioeconómico. Consecomercio ha propuesto también un anteproyecto de ley de asistencia a los damnificados y construcción resiliente. La hemos denominado Ley Fuerza Venezuela, que busca concentrar recursos de planificación, de gestión, orientación y articulación para la propuesta de políticas públicas”, explicó el presidente de Consecomercio. Indicó que la organización apuesta por generar gobernanza y reunir a diversos actores —entre ellos a las universidades y la iglesia— para discutir y desarrollar soluciones que permitan que La Guaira y el resto de los estados afectados puedan progresar económicamente. “No es una solución mágica ni detrás de un escritorio. Hay que diseñar todo un plan integral que responda a las características, necesidades y posibilidades que va a tener en este nuevo mapa demográfico el estado La Guaira”, subrayó Rodríguez.




