El meteorólogo Guillermo Ramis advirtió que agosto será un mes con precipitaciones muy por encima de lo habitual y aseguró que existe una alta probabilidad de que se registren inundaciones y evacuaciones en distintas zonas de Uruguay. Durante su intervención de este lunes en Informativo Sarandí (AM 690), el especialista fue contundente al describir el panorama previsto para las próximas semanas. “Un mes espantoso, en todo agosto va a llover el triple de lo normal y va a haber muchas inundaciones y evacuados”, afirmó. Qué se espera para los próximos días En referencia a la presente semana, Ramis señaló que el sábado será la jornada más complicada desde el punto de vista meteorológico. “El sábado va a estar complicado”, sostuvo, y estimó que ese día podrían registrarse lluvias del orden de los 40 milímetros en todo el país. Además, indicó que el martes también podrían producirse precipitaciones en el norte del territorio nacional. El impacto de las lluvias en Brasil Ramis explicó que una de las principales preocupaciones es la situación en el estado brasileño de Río Grande del Sur, donde se prevén importantes acumulados de lluvia que terminarán repercutiendo en el río Uruguay. “Va a llover mucho, y el río Uruguay va a recibir un gran volumen de agua, con crecidas, y eso va a repercutir en la cuenca media y alta”, afirmó. Según el meteorólogo, esa situación podría derivar en evacuaciones en los departamentos litoraleños, “de Artigas a Río Negro”. También se observó que las inundaciones no se limitarán a las zonas próximas al río Uruguay, sino que podrían alcanzar otros puntos del país. “En el interior” también podría haber evacuaciones, señaló, “debido a que las precipitaciones van a ser intensas”. Consultado sobre la probabilidad de que ese escenario se concrete, Ramis respondió que es “del 90%”. Además, reiteró que, de cumplirse sus proyecciones, “el promedio país de precipitaciones será de 300 milímetros”, lo que representaría el triple de lo habitual para agosto. No es la primera vez que el meteorólogo advierte sobre un escenario de lluvias excepcionales. En reiteradas oportunidades vinculó estos pronósticos a la evolución del fenómeno El Niño, al que atribuyen un aumento de las precipitaciones durante los próximos meses y, en particular, durante agosto y diciembre.




