Esteban Vieta, presidente del INBA, señaló a El Observador que el objetivo del instituto no es enfrentar el bienestar animal con la producción agropecuaria, sino construir soluciones que protejan a ambos. Nuestro trabajo es prevenir los ataques, promover la tenencia responsable y actuar de forma coordinada para proteger tanto a los animales como a los productores rurales ya la población Tres funcionarios para 17 departamentos Vieta expusieron su preocupación considerando que solo se dispone de tres funcionarios para atender las denuncias en 17 de los 19 departamentos del interior, más cinco que se ocupan exclusivamente de Montevideo y Canelones, un número de recursos humanos claramente insuficiente para responder a la demanda existente. Eso ocurre en un escenario en el que el volumen de denuncias por todo tipo de problemas, no solo ataques de perros a ovinos, tiene un piso de al menos 400 y picos de hasta 550 casos por mes. “Resulta imposible ser eficientes con tan pocas personas”, remarcó, señalando que los funcionarios atienden denuncias tanto en zonas urbanas como rurales, muchas de ellas de difícil acceso y con casos que exigen un importante tiempo de intervención para poder ser resueltos. Planteo al Poder Legislativo Para empezar a corregir esa situación, en el proyecto de ley de Rendición de Cuentas remitido por el Poder Ejecutivo al Parlamento, dentro de los cambios propuestos para fortalecer la gestión del Instituto, se solicita incrementar los recursos destinados al INBA para incorporar más funcionarios, con el objetivo de contar, al menos, con un funcionario por cada departamento del país. Intervenciones en Rivera, Tacuarembó y Cerro Largo Mientras tanto, poniendo la mira en los ataques de perros a ovinos, Vieta tomó la decisión de trasladarse a los principales focos del problema para reunirse con los productores, escucharlos y colaborar en la búsqueda de soluciones, siempre contemplando el bienestar de todos los animales involucrados. Para ello, destacó el apoyo fundamental del representante del Ministerio del Interior en la Comisión Directiva Honoraria del INBA, el Comisario General Germán Suárez. La articulación con el Ministerio del Interior, la Policía Rural y otros actores, como los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca, Salud Pública y Defensa Nacional, la Comisión Nacional de Zoonosis, profesionales veterinarios y las intendencias, ha permitido encaminar soluciones a situaciones complejas. Un ejemplo fue el ataque de siete perros que mataron e hirieron lanares en la zona de la Cárcel del Carancho, en Rivera, donde fue posible capturar a los animales y promover su adopción mediante las redes sociales con el trabajo conjunto de la Policía y del Ejército. Otro caso ocurrió en Tacuarembó, donde tres perros que un vecino de 84 años había soltado durante una noche de tormenta mataron y lastimaron ovejas de un productor. Posteriormente, los animales fueron entregados a una organización de protección animal. Vieta destacó especialmente el apoyo brindado por las organizaciones de protección animal en todas estas intervenciones. La presencia de numerosos perros sueltos en el entorno del vertedero municipal de Melo constituye otro problema de gran magnitud. Allí se han registrado ataques no solo a ovinos, sino también a vacunos e incluso a personas, según relataron vecinos a El Observador. El presidente del INBA informó que existe el compromiso de la Intendencia de Cerro Largo de cercar el predio para impedir la libre circulación de los perros y facilitar su captura, permitiendo brindarles un destino adecuado, como ocurrió en los casos anteriores. Solución conjunta del INBA, Antel y SUL Finalmente, anunció un desarrollo tecnológico que el INBA junto con Antel y el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL). En una primera etapa, mediante un plan piloto que comenzará en el corto plazo, se utilizará un collar inteligente con geolocalización para perros de tenedores responsables del medio rural, permitiendo conocer si el animal permanece dentro del área donde debe estar. Se estima que el costo de este dispositivo será de aproximadamente $ 200. Asimismo, se proyecta desarrollar una versión para zonas urbanas con nuevas funcionalidades, entre ellas la posibilidad de ubicar al animal en caso de pérdida o hurto y el monitoreo de distintos indicadores vinculados a su bienestar. El INBA El INBA fue creado por la Ley N° 19889 en 2020 y su consejo directivo lo preside un representante del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y lo integran, además, un representante del Ministerio de Salud Pública (Comisión Nacional Honoraria de Zoonosis); un representante del Ministerio del Interior; un representante del Congreso de Intendentes; un representante de la Facultad de Veterinaria; un representante de la Sociedad de Medicina Veterinaria del Uruguay; un representante de las agremiaciones de productores rurales; y un representante de las protectoras de animales. Castración y chipeado de perros a cargo de funcionarios del INBA.




