El Banco Central de Venezuela (BCV) fijó este jueves la tasa oficial del dólar en 221,74 bolívares, un incremento del 0,85% respecto al cierre del día anterior de 219,87 bolívares. Esta cotización, que marca un nuevo récord en lo que va del año, refleja la persistente devaluación del bolívar y agrava la dinámica inflacionaria en el país.
El tipo de cambio oficial, utilizado como referencia para las transacciones bancarias y los comercios que fijan precios en divisas, acumula un alza del 327% en 2025. Comparado con octubre de 2024, cuando el dólar se ubicaba en torno a los 42 bolívares, el salto equivale a un incremento del 425%.
El euro, por su parte, cotiza en 258,34 bolívares, lo que subraya la debilidad relativa del bolívar frente a las monedas fuertes.
El impacto en los precios no se detieneLos expertos económicos atribuyen esta escalada a factores como la escasez de reservas internacionales, el déficit fiscal y la dependencia de importaciones dolarizadas.
«El BCV ajusta la tasa para alineal el mercado oficial con el paralelo, pero este movimiento erosiona el poder adquisitivo de los venezolanos», explica el analista financiero José Guerra
La subida del dólar oficial genera un efecto dominó en la economía venezolana, donde la mayoría de los productos importados o con componentes extranjeros dependen de esta referencia. Los comercios, obligados por ley a usar la tasa del BCV para precios en bolívares, trasladan el costo adicional a los consumidores de manera inmediata.
En el sector alimentario, por ejemplo, el precio de un kilo de arroz pasa de 260 a 270 bolívares, un ajuste que equivale a un 1,3% de aumento en una semana. Los huevos, cuyo empaque y transporte involucran dólares, suben de 800 a 815 bolívares por cartón de 30 unidades.
El rubro farmacéutico sufre un golpe mayor: medicamentos esenciales como el paracetamol, importado de India, elevan su costo de 500 a 510 bolívares por caja, lo que limita el acceso para familias de ingresos medios.
«Pagamos más por lo mismo, y el salario mínimo de 130 dólares no alcanza», lamenta María López, ama de casa en el oeste de la capital.
Los servicios públicos también resienten el cambio. Las facturas de electricidad, indexadas parcialmente al dólar, aumentan un 1% en los barrios populares, donde el consumo promedio ronda los 200 bolívares mensuales.
En telecomunicaciones, recargas de aviones móviles suben de 10 a 10,2 dólares equivalentes, afectando a 15 millones de usuarios.
Consecuencias en la canasta básicaLa canasta básica familiar, que en septiembre costaba 650 dólares según el Centro de Documentación y Análisis Social (Cendas), se encarece en al menos 5 dólares semanales con esta devaluación.
Familias de clase media, con ingresos de 300 dólares mensuales, destinan el 70% de su presupuesto a alimentos, un porcentaje que crece con cada ajuste del BCV.
Mientras el dólar paralelo llega a los 300 bolívares y la brecha con el oficial se estrecha, pero el alivio parece temporal.



