La tensión entre el presidente de Argentina, Javier Milei, y su vicepresidente es de conocimiento público desde hace mucho tiempo, pero el alcance de la ruptura ahora se ha confirmado públicamente. Según un alto ministro, Victoria Villarruel ni siquiera forma parte del gobierno. En una entrevista radial el lunes, el jefe de gabinete, Manuel Adorni, ex portavoz de Milei, dijo que los vínculos eran tan tensos que la vicepresidenta no participa en las discusiones políticas, ni siquiera se la considera “parte de la administración”. “Ella es la vicepresidenta, pero no es parte de la toma de decisiones, no es parte de la administración y ni siquiera es parte de nuestra mesa política”, dijo enfáticamente Adorni a Radio Rivadavia. El ministro dijo que Villarruel había “adoptado claramente una posición que no se alinea con nuestros intereses”, en referencia a una letanía de disputas anteriores sobre la dirección y la agenda legislativa del gobierno. La vicepresidenta y jefa del Senado “es libre de tomar el camino que desee”, añadió Adorni. Milei seleccionó a Villarruel, un conservador visto por los críticos como un apologista de la dictadura militar de 1976-1983, como su compañero de fórmula en 2023, en una visión que los analistas vieron como un intento de ampliar el atractivo de su plataforma La Libertad Avanza. Sin embargo, pronto surgieron tensiones sobre las prioridades políticas y los acuerdos para compartir el poder dentro de la administración. Después de la victoria electoral de Milei en 2023, Villarruel esperaba desempeñar un papel sustancial en la administración, ejerciendo control sobre áreas de seguridad y defensa nacionales. Pero el presidente la despreció y, en cambio, asignó esas áreas a aliados y recién llegados a sus filas. A finales de 2024, Milei admitía públicamente que Villarruel tenía poca influencia en la toma de decisiones del gobierno y señaló en una entrevista televisada que básicamente se había retirado de las reuniones del Gabinete. El año pasado, la división se hizo más pronunciada y Villarruel comenzó a criticar abiertamente aspectos del enfoque económico y fiscal de Milei, distanciándose de la política gubernamental. También ha defendido el papel autónomo del Senado, supervisando pero no promoviendo la aprobación de leyes a las que Milei se oponía. El último punto álgido ha sido el paquete emblemático de reforma laboral de Milei. En los últimos días, Villarruel publicó mensajes en las redes sociales argumentando que “sin empleo nacional y sin producción nacional no hay verdaderas políticas de gobierno”. Los mensajes fueron vistos ampliamente como una crítica al modelo de liberalización económica del gobierno, particularmente en un momento en que los sectores productivos locales enfrentan dificultades, incluido el cierre de empresas y la pérdida de empleos. En la entrevista del lunes, Adorni señaló que el paquete legislativo se presentaría ante la cámara alta para su aprobación final esta semana. Señaló que el gobierno tenía “50 proyectos de ley” bajo consideración para las sesiones ordinarias del Congreso, que comenzarán el 1 de marzo. Se avecina un “año muy ocupado”, añadió. La semana pasada, Villarruel se reunió con el gobernador de la provincia de La Rioja, Ricardo Quintela, proveniente de la oposición peronista. – Noticias relacionadas con TIMES/PERFIL



