Pekín y Bruselas formalizaron un mecanismo de reuniones ministeriales anuales para abordar comercio e inversión, en medio de un déficit bilateral de 360.000 millones de euros que la UE califica de “insostenible”. Los detalles, en la nota. Un estudio revela que los chips de la UE se enfrentan a un “futuro sombrío” por riesgos con China y EEUU Las exportaciones sumaron su tercera caída consecutiva por el derrumbe de la soja China y la Unión Europea acordaron realizar entre una y dos reuniones ministeriales anuales para abordar temas comerciales y de inversión. Imagen creada con inteligencia artificial China y la Unión Europea acordaron institucionalizar su diálogo comercial con una o dos reuniones ministeriales por año, en el marco del mecanismo de consulta bilateral sobre comercio e inversión, según informó este jueves el Ministerio de Comercio de Pekín. He Yadong, portavoz del Ministerio de Comercio chino, informó en rueda de prensa que Pekín invitó al responsable de Comercio de la UE a visitar China en otoño, en el marco de la segunda reunión del mecanismo de consulta bilateral. Cabe precisar que estas declaraciones del portavoz chino se producen en un marco en que la Comisión Europea considera “insostenible” una relación en la que las importaciones procedentes de China han aumentado un 45 % en los últimos años y han contribuido a un déficit comercial de unos 360.000 millones de euros anuales. Esa cifra, es la que Bruselas vincula a subvenciones, exceso de capacidad y dificultades de acceso al mercado chino. Por su parte, China respondió a las amenazas externas contra sus cadenas industriales con un nuevo reglamento que detalla cómo investigará y responderá a restricciones o medidas discriminatorias adoptadas por otros países, en un contexto de creciente uso de listas negras, controles de exportación y sanciones entre Washington, Bruselas y Pekín. La importancia estratégica China concentra alrededor del 60 % de la producción mundial de tierras raras y hasta el 90 % de su procesado, lo que le otorga un control clave sobre insumos esenciales para sectores como el automóvil eléctrico, las energías renovables, la defensa, los semiconductores y otras industrias tecnológicas, mientras que la UE depende de Pekín para cerca del 98 % de estos materiales y más del 90 % de otros estratégicos. Así, Bruselas busca reducir su dependencia con objetivos para 2030, como extraer el 10 % de materias primas críticas en la UE y limitar al 65 % la procedencia de un solo país. El pulso se extiende también a la IA: la UE, Alemania y Países Bajos se sumaron a Pax Silica, una iniciativa impulsada por EE.UU. para reforzar cadenas de suministro de IA, incluidos semiconductores, minerales críticos y energía, en plena competencia tecnológica con China.
China y la UE profundizan su diálogo de comercio e inversión con una nueva reunión: qué está en juego
Date:



