El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió este viernes una licencia para autorizar a empresas estadounidenses ciertas actividades de explotación y comercialización de petróleo venezolano, un sector sancionado por Washington. Esta medida supone un paso más en el acercamiento entre la Administración de Donald Trump y el Gobierno de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, que la semana pasada restablecieron las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 2019. persona estadounidense de bienes, tecnología, software o servicios para la exploración, desarrollo o producción de petróleo, gas o productos petroquímicos en Venezuela, o para la generación, transmisión, almacenamiento o distribución de electricidad en Venezuela. La administración Trump ha estado cumpliendo rápidamente la promesa de @POTUS de ayudar a restaurar la economía de Venezuela en beneficio tanto del pueblo estadounidense como del venezolano. Hoy, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro actualizó varias licencias relacionadas con Venezuela para promover…— Departamento del Tesoro (@USTreasury) 13 de marzo de 2026 El departamento dirigido por Scott Bessent levantó las sanciones para la explotación, venta, transporte y almacenamiento de petróleo venezolano y sus refinados siempre que sea importado a Estados Unidos por compañías de ese país.La autorización incluye transacciones en las que estén involucrados el Gobierno de Venezuela y la petrolera estatal Pdvsa.La licencia estipula que cualquier contrato debe regirse por la legislación estadounidense y las disputas resolverse en territorio estadounidense. En otra licencia, el Departamento del Tesoro especificó que no están permitidas transacciones vinculadas con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y ciertos actores de China, ni tampoco con personas sancionadas por Washington. bloqueo que ha provocado la guerra de Irán en el estrecho de Ormuz, donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial. La escalada de precios de la gasolina llevó a Estados Unidos a liberar parte de sus reservas estratégicas de crudo para incrementar la oferta y levantar temporalmente las restricciones a los otros países para que puedan adquirir petróleo ruso sancionado por Washington.




