En pleno 13 aniversario de la muerte del expresidente Hugo Chávez, conmemorado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) con diversos actos, el gobierno de Estados Unidos anunció el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con Venezuela, rotas desde 2019. La decisión fue confirmada y “celebrada” por el gobierno encargado de Delcy Rodríguez, a través de su canciller, Yván Gil, porque “redundan en la felicidad social y económica del pueblo venezolano”. La medida, que se asegura se tomó de mutuo acuerdo, se produce a 62 días de la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de una fuerza élite estadounidense en Caracas, tras una incursión militar. Internacionalistas consultados por Efecto Cocuyo resaltan la “rapidez” con la que Caracas y Washington retoman relaciones tras los eventos del 3 de enero, luego de más de una década de tensiones que no solo abarcan la ruptura formal. También la contradicción que implica restablecer el contacto diplomático con un régimen no reconocido como legítimo por la administración de Donald Trump desde su primer mandato. En todo caso, señalan, los más beneficiarios son los ciudadanos venezolanos impedidos de realizar trámites y viajar con normalidad, aunque se advierte que los avances en este sentido no serán inmediatos sino progresivos por las duras políticas norteamericanas en temas como la migración. Ayuda rápido que ambos Estados en este momento tienen ciertos intereses clave en común, el tema energético sobre todo. A Venezuela le interesa vender más petróleo y reactivar la inversión petrolera ya EEUU involucrarse en ese proceso”, es la primera lectura que hace el internacionalista Iván Rojas. El directivo del Consejo Venezolano de Relaciones Internacionales (Covri) advierte que hay temas entre lo económico y político que ambos gobiernos irán abordando sobre la marcha, aunque con dificultades para avanzar con rapidez. «Nuestra colaboración se centra en ayudar al pueblo venezolano a avanzar mediante un proceso gradual que cree las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente», reza el texto del anuncio, publicado por la embajada estadounidense en sus redes sociales, la noche de este 5 de marzo. Las relaciones diplomáticas entre Washington y Caracas se rompieron en 2019, cuando la primera administración Trump reconoció al gobierno interino de Juan Guaidó, luego de que la Asamblea Nacional (AN) de mayoría opositora desconociera los comicios presidenciales de 2018 en los que Maduro ganó sin competencia y declarara la vacante absoluta en el cargo de Jefe de Estado. Trump tampoco hizo los resultados electorales anunciados por el Poder Electoral venezolano, el 29 de julio de 2024, a favor de Maduro sin mostrar pruebas del supuesto triunfo. La oposición encabezada por María Corina Machado sí mostró las actas de sus testigos electorales que dieron el triunfo a Edmundo González Urrutia con más del 60% de la votación sobre el 30% obtenida por el exgobernante, hoy detenido en EEUU.¿Reconoce o no reconoce? “El anuncio del restablecimiento de las relaciones entre Venezuela y EEUU llama la atención, porque hay cosas que están imbuidas en el tema que tiene que ver con la legitimidad de origen y de ejercicio del gobierno de Venezuela, que EEUU llama la autoridad interna y que no es reconocida. Pero el hecho de restablecer las relaciones es una especie de reconocimiento al régimen, así que hay una gran contradicción en ese sentido que veremos cómo se va a salvar o justificar, porque Maduro no era reconocido por la comunidad internacional y EEUU, menos ahora, autoridades que no fueron electas por el pueblo venezolano”, sostuvo el presidente del Colegio de Internacionalistas de Venezuela, Juan Francisco Contreras. El Departamento de Estado de EEUU aseguró que el paso facilitará esfuerzos conjuntos para promover “la estabilidad, apoyar la recuperación económica y avanzar en la reconciliación política en Venezuela”. Por su parte, el interinato de Delcy Rodríguez expresó en el comunicado de la Cancillería su «confianza en que este proceso fortalece el entendimiento y abre oportunidades para una relación positiva y de beneficio compartido». ni se reclamó la liberación de Maduro y Flores Este 6 de marzo, la interina defendió la decisión durante un acto con las bases chavistas en apego a la “legalidad internacional” y basada en el “respeto mutuo”. El pasado 27 de enero, la Administración Trump notificó al Congreso de EEUU sobre el inicio del proceso para reabrir la embajada de ese país en Caracas y que funcionaba desde Bogotá, Colombia, desde 2019. Previamente, Washington designó a Laura Dogu como. encargada de negocios para Venezuela llegó a la capital venezolana el 31 de enero y ratificó el plan para Venezuela: estabilización, recuperación y transición. “Aplaudo que el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares con EEUU esté enmarcado en la transición pacífica hacia un gobierno electo democráticamente. Esta decisión permitirá que cientos de millas de compatriotas en EEUU se inscriban en el Registro Electoral, cambien de residencia y puedan renovar sus pasaportes. Este proceso ayudará a que nuestro próximo gobierno sea elegido democráticamente por los venezolanos”, fue la posición de políticos como Juan Pablo Guanipa, aliado de la líder opositora, María Corina Machado. Cambios no inmediatos Ambos internacionalistas coinciden en que los grandes beneficiarios del restablecimiento de relaciones son los ciudadanos, especialmente los venezolanos en EEUU y quienes desde Venezuela tenían que trasladarse a Bogotá para realizar trámites como visas y viajar a territorio estadounidense.“Hay una serie de elementos administrativos, logísticos, institucionales, que se le han hechos complicados a los venezolanos y ahora serán más simples. Pero este proceso no será inmediato, los dos gobiernos probablemente tengan una agenda de trabajo clara más allá de la que conocemos públicamente y van a ir trabajando en los distintos temas. En un plazo de seis meses podremos ver cambios importantes, probablemente”, estimó Rojas. visas restringidas desde entonces fueron las visas temporales por motivos de negocio, turismo, visita de familiares y obtención de tratamientos médicos, visitantes académicos, estudiantes vocacionales y programas de intercambio cultural y educativo. Esto es lo que no se espera que cambie, al menos en el corto plazo porque no involucra solamente a Venezuela.Venezuela y EEUU por la vía de negociaciones, antes de la captura de Maduro, también mantienen acuerdos de deportación de venezolanos desde suelo norteamericano con vuelos prácticos. máxima seguridad en El Salvador ante la supuesta negativa de Maduro a recibirlos. La medida fue catalogada como violatoria de DDHH “Siempre será positivo el restablecimiento de relaciones diplomáticas y sobre todo consulares para apoyar a casi un millón de venezolanos que viven en EEUU, desatendidos porque no hay autoridades consulares que puedan ayudarlos, tanto con el tema de sus derechos civiles y políticos, la regularización de sus documentos, como de su atención y vínculo con Venezuela”, sostuvo Contreras. se conoció que American Airlines recibió la autorización del gobierno de EEUU para reiniciar los vuelos directos entre ese país y Venezuela, suspendidos desde 2019, según confirmó a EFE el Departamento de Transporte (DOT). aunque se han dado medidas como el restablecimiento de vuelos comerciales “Es una señal positiva, de confianza que está tratando de mandar Washington, pero no solo se trata de la actitud de esos gobiernos hacia Venezuela, sino de Venezuela hacia esos gobiernos. El gobierno venezolano tendrá que empezar a mandar señales, empezar a trabajar en esas relaciones, ahora que está en un marco de conflictividad menor con EEUU. Esto podría implicar procesos más cortos de negociación o no tan complejos como con Washington. Dependerá de la urgencia que el gobierno venezolano le dé en la agenda a retomar esas relaciones y la disposición de cada uno de esos gobiernos”, apuntó Rojas. Contreras considera que aún no están dadas las condiciones para normalizar las relaciones entre Venezuela y los distintos países con los que se rompieron lazos diplomáticos, no solo en Latinoamérica sino de la Unión Europea, precisamente por la ilegitimidad de origen del gobierno encargado que mantiene buena parte de la estructura de poder de Maduro, aunque esté avalado por la Casa Blanca. existiendo presos políticos, se han firmado o se han aprobado unas leyes a la carrera con las que existen muchas dudas, tanto en la Ley de Hidrocarburos como en la Ley de Amnistía. No se puede hablar de una normalización en Venezuela. Creo que hay que avanzar más en un proceso de cambio democrático”, advirtió. Para Contreras, no hay que perder de vista el contexto internacional en el que se produce el restablecimiento de las relaciones entre Venezuela y EEUU y que implica cambios de paradigmas y de los criterios que existen en materia de relaciones internacionales desde mediados del siglo XX. Resaltó que la guerra de invasión de Rusia a Ucrania, los conflictos del Medio Oriente, la situación con Irán, a la que ya se había sumado Venezuela y ahora Cuba, han dejado en evidencia que los organismos internacionales fueron desbordados y sin capacidad de actuación para resolver las distintas crisis.




