El Ártico y la capa de hielo de Groenlandia atraviesan uno de los momentos más críticos desde que existen registros modernos, ya que estudios recientes advierten que, tras un invierno con acumulación récord de nieve y hielo por debajo de lo normal, el deshielo se adelantó y se intensificó, acelerando la pérdida de masa en una región clave para el equilibrio climático global. Según datos suministrados por organismos como la NASA y el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC), la extensión del hielo marino ártico se mantiene en valores históricamente bajos, mientras que Groenlandia registra un balance de masa negativo cada vez más pronunciado. Esto significa que pierde más hielo del que gana durante el año, un indicador directo del avance del calentamiento global. Artico y Groenlandia: aumento preocupante de las temperaturas Uno de los factores determinantes es el aumento sostenido de las temperaturas en el hemisferio norte, que crecen a un ritmo hasta cuatro veces más rápido que el promedio global, un fenómeno que es conocido como “amplificación ártica”. A esto se le suma la reducción del albedo —la capacidad del hielo de reflejar la radiación solar—, lo que provoca que el océano absorba más calor y acelere aún mucho más el derretimiento. Las consecuencias de este proceso son profundas y de alcance planetario. El deshielo de Groenlandia contribuye directamente al aumento del nivel del mar, que ya afecta a las ciudades costeras en todo el mundo. Además, la alteración de las corrientes oceánicas y atmosféricas puede generar eventos climáticos extremos más frecuentes e intensos en distintas regiones, desde olas de calor hasta tormentas severas. “Se nota muchísimo el calentamiento global allá arriba. Una barbaridad”, comentó, en una entrevista con elDiario.es el geólogo del Instituto de Geociencias de Barcelona (GEO3BCN), Santiago Giralt. “Nosotros aprovechamos cuando los lagos están helados para sacar sedimentos del fondo porque simplifica mucho la tarea. Empezamos yendo a finales de mayo o principios de junio y ahora debemos llegar a mediados de abril porque si vamos más tarde muchos lagos están ya deshelados”, agregó quien, regularmente, realiza expediciones a Groenlandia. En paralelo, el impacto ecológico también es significativo, ya que especies emblemáticas como el oso polar, las focas y diversas aves marinas enfrentan la pérdida de su hábitat natural. A su vez, las comunidades indígenas del Ártico ven amenazadas sus formas de vida tradicionales, estrechamente vinculadas al hielo y a los ciclos naturales de la región. “Otra cosa que se percibe mucho es el reverdecimiento de Groenlandia. Se está notando el incremento de temperaturas y, por lo tanto, cada vez hay más vegetación. Y la época en la que están las plantas verdes, que están floreciendo, está durando más tiempo. Sin una reducción drástica de las emisiones de gases de efecto invernadero, el Ártico podría enfrentar veranos prácticamente sin hielo en las próximas décadas”, concluyó Giralt. ¿Te apasiona la vida al aire libre, la aventura y la naturaleza? Recibí las mejores notas de Weekend directamente en tu correo. Suscribite gratis al newsletter.
El Ártico y Groenlandia se derriten a ritmo récord y encienden las alarmas mundiales
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