Screenshot El escritor y periodista, diagnosticado con ELA, habla de su vida cotidiana, la reedición de su serie ‘Los tanguitos de Rivarola’ y el presente argentino: “No lo merecemos, y sin embargo lo hemos sabido conseguir” “¿Cómo estoy? Bueno, qué se yo, dentro de lo que cabe, más o menos bien. Quiero decir: sigo escribiendo, sigo trabajando más o menos normal, dando charlas. Todo en silla de ruedas y con poquita fuerza. Pero sigo”, cuenta. En 2024 se hizo público su diagnóstico: padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva. “Pero sigo”, afirma. La semana pasada estuvo en la Feria del Libro de Madrid. Y más en su agenda. “Uno va a lugares, se encuentra con gente: tiene gracia” Todos por la patria cosechó varios lectores. La historia del Pibe Rivarola, entre la desaparición del futbolista Bernabé Ferreyra y el asesinato de la joven burguesa Mercedes Olivieta, se publicó en 2018 por el sello Planeta. Con la pandemia, Caparrós se puso a escribir las demás, que se publicaron en una edición que sacó Clarín, pero que solo se siguió en quioscos. Y se agotaron. “Entonces los libros quedaron sepultados. Me dio mucho gusto que Galaxia tuviera la idea de reeditar toda la serie”. Rivarola es periodista, pero sus sueños navegan entre bandoneones y vozarrones. Escribe tangos. “En esta reedición cada volumen tiene un QR al final del volumen, el primero tiene uno solo y todos los demás tienen dos, que son algunos de los tangos que compone Rivarola. Y están cantados con inteligencia artificial. Digamos que cada libro viene con un par de canciones. Me da gusto que lo hagan así, con ganas”, cuenta. “Me divertí mucho escribiendo esta serie. Fue realmente muy divertido el proceso”. Los tanguitos de Rivarola ofrecen un viaje en el tiempo. Novelas de género y de saga. “Quería sentir un poco cómo era nuestra ciudad en esa época. Y es curioso: a la distancia parece una edad de oro. Uno cree que hace cien años la Argentina era un país próspero y pujante y qué sé yo. Yo mismo lo pensaba a la distancia, pero en esa exacta época se escribió ‘Cambalache’: ‘el mundo fue y será una porquería, ya lo sé’. No tenían para nada la sensación de estar viviendo una edad de oro; todo lo contrario”. ¿Esa sensación de lo consuetudinario la atrapa mejor la ficción que la historia? “En general los libros de historia son muy parcos en cuanto a vida cotidiana, a cómo se vivía realmente. Suelen hablar de grandes movimientos pero no te cuentan cómo era el café tal, qué bondi te tomabas o cómo salías con una chica. Eso en una novela puede estar, en esta está”, responde. ¿Las novelas del futuro que viajen a este presente hablarán de chats sombríos con robots humanizados? “Por suerte yo no voy a estar”, y se ríe. Leer a continuación 05/06/2026 Un hombre quemó viva a la beba de 16 meses de su pareja 05/06/2026 Usarán al ex-CCK para un tributo al Rebe de Lubavitch 05/06/2026 De qué murió el Indio Solari a los 77 años 05/06/2026 Murió el Indio Solari 05/06/2026 Actor de Top Gun apuñalado mortalmente en Los Ángeles




