El gobierno encargado reconoció la existencia de un brote de fiebre amarilla en Venezuela que afecta varias regiones del país. Según las autoridades sanitarias y reportes oficiales del Ministerio de Salud, se registran 36 casos confirmados por laboratorio desde junio de 2025 hasta enero de 2026. Estos casos se distribuyen en 42 municipios de 14 estados. Además, se detectan muertes en monos (epizootias) en 88 localidades de 8 estados, lo que indica que el virus circula en la naturaleza. La mayoría de los afectados pertenece al grupo de 10 a 49 años de edad (alrededor del 75 %). Barinas aparece como el lugar más frecuente de infección probable en un tercio de los casos; los estados cercanos a zonas selváticas como Apure y Táchira (incluidos Lara, Mérida, Portuguesa, Cojedes y Guárico) concentran más del 60 % de los contagios. Este brote forma parte de un aumento regional en Sudamérica que se intensificó desde finales de 2024. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que la enfermedad, antes concentrada en la Amazonia, ahora avanza hacia áreas antes consideradas de bajo riesgo, incluidas zonas en Aragua, Barinas, Lara y Portuguesa. Ante esta situación, el gobierno impulsa una campaña de vacunación en 22 parroquias priorizadas de esos cuatro estados. La jornada se extenderá durante todo 2026, con apoyo de la Fuerza Armada y la OPS. Se recomienda la vacuna a personas de 1 a 59 años que no la tengan aplicada antes. Una sola dosis protegida de por vida. No hay vacunación puerta a puerta; la gente debe acudir a centros de salud, dice un comunicado de Minsalud. ¿Qué es la fiebre amarilla? La fiebre amarilla es una enfermedad viral grave transmitida por la picadura de mosquitos infectados (principalmente del género Haemagogus y Sabethes en áreas selváticas, y Aedes en entornos urbanos si se da transmisión). No existe cura específica, solo tratamiento de soporte, por lo que la prevención es clave. Los síntomas aparecen entre 3 y 6 días después de la picadura. Comienzan de forma repentina con: Fiebre alta Dolor de cabeza intenso Dolor muscular, especialmente en espalda y rodillas Náuseas y vómitos Fatiga extrema En casos graves (15-25 % aproximadamente), aparece ictericia (piel y ojos amarillos), sangrado por encías o nariz, vómito con sangre, falla de órganos y shock, lo que puede llevar a la muerte. Para evitarla: Vacúnate: es la medida más efectiva y segura. Acude a un centro de salud si vives o viajas a zonas de riesgo (estados con casos o cercanos a selvas). Usa repelente de mosquitos con DEET, picaridina o IR3535 en piel expuesta. Viste ropa de manga larga y pantalones largos, especialmente al amanecer y atardecer, cuando los mosquitos transmiten más. Coloque mosquitos en ventanas y puertas. Elimina criaderos de mosquitos: tapa recipientes con agua, desecha llantas y basura que acumula agua. Si viajas a zonas endémicas, consulta antes con un médico sobre la vacunación (obligatoria en algunos países para entrar). La vigilancia continúa para controlar el avance. Si presenta síntomas tras estar en áreas de riesgo, busca atención médica inmediata.



