El campamento de familiares de presos políticos ubicado en los alrededores de la Embajada de Estados Unidos en Caracas cumplió este viernes 19 de junio 12 días de pernocta. La forma de protesta, que por el momento está conformada por aproximadamente 11 carpas donde duermen en su mayoría mujeres, busca la intermediación del personal diplomático estadounidense para la liberación de sus familiares presos por razones políticas. El objetivo principal de los familiares es sostener una reunión directa con el encargado de negocios de Estados Unidos en el país, John Barrett, para plantear la situación de los detenidos. Pero hasta las 4:34 de la tarde de este viernes, los manifestantes no han recibido respuesta por parte de la delegación diplomática. Denuncias de amenazas y secuelas físicas Gabriela Álvarez, familiar de Gabriel Guerra, quien se encuentra recluido en el centro penitenciario Yare 3, estado Miranda, denunció que los manifestantes recibieron advertencias de posibles represalias. Álvarez señaló directamente al Ministerio de Asuntos Penitenciarios ante cualquier medida que afecte la situación de su allegado debido a la protesta. “Vengo a hacer una denuncia pública en vista de que ayer recibimos una amenaza de que (Gabriel Guerra) podría ser trasladado porque nos encontramos aquí en el campamento dando la voz y exigiendo su libertad. Hago responsable al ministro de Asuntos Penitenciarios, Julio García Zerpa, de cualquier traslado, desaparición forzada o cualquier cosa que atente contra su integridad física”, declaró Álvarez. Álvarez detalló el estado en el que se encuentra su familiar, a quien pudo ver hace 15 días en la cárcel de Yare 3 y dijo que Guerra presenta secuelas físicas correspondientes al período en el que estuvo incomunicado en instalaciones militares. “Pude constatar todas las torturas que vivió cuando estuvo desaparecido año y medio en el fuerte Guaicaipuro, todavía le quedaban algunas marcas visibles de las torturas en las muñecas, obviamente la pérdida de peso que es lo más notorio ya que se encontraba en un estado de desnutrición algo alarmante”, afirmó Álvarez, quien agregó que en una visita posterior notó un leve mejoría, aunque acotó que la recuperación de la desnutrición es un proceso lento. El grupo de manifestantes mantiene la protesta bajo condiciones climáticas variables, lo que ha afectado la salud de algunos participantes, especialmente a los de edad avanzada. Los familiares recordaron que esta acción en la embajada es la continuación de una jornada de protestas que comenzó a principios de año. “Nos encontramos desde el primer día cuando se inició todo el tema del campamento. Hasta ahora no hemos sido atendidos, esperamos ser atendidos lo más pronto posible, ya que hay lluvias y mucha gente de la tercera edad. Uno de los familiares, la señora Francis Quiñones, sufrió un pequeño episodio de malestar por el cansancio”. La hermana de Guerra recordó que aunque tienen 12 días en el campamento de la embajada, este viernes cumplieron 160 días en protesta constante, puesto que anteriormente se manifestaron a las afueras de El Helicoide. Solicitud de mediación Por su parte, Laudelina Romero, de 58 años de edad y madre del ingeniero en computación Gabriel Jesús Barro, se sumó al campamento desde hace nueve días. Romero explicó que la decisión de acudir a la sede diplomática responde a la falta de efectividad en los anuncios previos sobre excarcelaciones de detenidos. “Ahorita estamos en el campamento de la embajada americana a ver qué razones nos brindan, qué noticias nos dan, a ver si nos dan una respuesta, porque cuando nos dicen que hay liberaciones, en verdad, no son cumplidas, no salen, no han salido ni 20% de los muchachos detenidos”, dijo Romero, quien además indicó que no ha podido ver a su hijo en ocho meses por limitaciones económicas. https://www.instagram.com/p/DZyFGuZjP1e/?hl=es&img_index=1 Respecto a la situación judicial de Gabriel Jesús Barro, su madre informó que el proceso legal concluyó a finales del año pasado con la pena máxima establecida en la legislación, una decisión que actualmente se encuentra en proceso de apelación. “El 18 de diciembre del año 2025, después de ocho años y unos meses, fueron condenados a 30 años de prisión, en la cual apelamos y todavía estamos en espera”, concluyó.
Familiares de presos políticos cumplen 12 días frente a la Embajada de EEUU
Date:




