Fuerzas militares de Estados Unidos interceptaron el buque petrolero Aquila II en el océano Índico durante la noche del domingo 8 de febrero, sin que se registraran incidentes. El tanquero, según la guardia costera, violó el bloqueo impuesto por Washington a embarcaciones sancionadas que viajan hacia o desde Venezuela. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, anunció la operación en la red social X. «Durante la noche, las fuerzas militares estadounidenses realizaron una inspección legal, interdicción marítima y abordaje del Aquila II sin incidentes», escribió Hegseth. Agregó: «Huyó, y lo seguimos». El Departamento de Guerra —nombre que el presidente Donald Trump asignó al Departamento de Defensa— rastreó el buque desde el mar Caribe hasta el océano Índico. La acción ocurrió en el área de responsabilidad del Comando Indo-Pacífico (Indopacom). Cuando el @DeptofWar dice cuarentena, lo decimos en serio. Nada impedirá que DoW defienda nuestra Patria, incluso en océanos al otro lado del mundo. De la noche a la mañana, las fuerzas militares estadounidenses llevaron a cabo un derecho de visita, interdicción marítima y abordaje en el Aquila II sin incidentes en… pic.twitter.com/kYVAQC5io9— Departamento de Guerra 🇺🇸 (@DeptofWar) 9 de febrero de 2026 El Aquila II, de 159.000 toneladas de peso muerto y construido en 2004, formó parte de un grupo de al menos 16 petroleros que salieron de terminales venezolanas el 3 de enero de 2026 en un intento por romper el embargo. Autoridades estadounidenses señalan que el buque opera bajo bandera panameña y pertenece a la llamada «flota sombra» rusa.Esta intervención representa la séptima incautación o abordaje de un petrolero similar en las últimas semanas. El Departamento de Guerra publicó un video que muestra helicópteros sobrevolando el buque y tropas descendiendo por cuerdas para abordar la embarcación. El mensaje oficial enfatizó el alcance global de la capacidad militar estadounidense: «El Departamento de Guerra rastreó y persiguió este buque desde el Caribe hasta el océano Índico. Agotarán su combustible mucho antes de que nos superen». La operación intensifica las tensiones geopolíticas en torno al control de las rutas marítimas y las sanciones energéticas contra Caracas. Hasta el momento, no se conocen reacciones oficiales del gobierno venezolano, Rusia o China ante este nuevo abordaje. Con información de Reuters




