La Cámara de Diputados aprobó este miércoles el proyecto de ley ‘Ley Hojarasca’, una iniciativa impulsada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, que eliminará más de 70 normas obsoletas. El llamado “proyecto de ley sobre la hojarasca” recibió 138 votos a favor, 96 en contra y nueve abstenciones. Ahora se dirige al Senado, donde el gobierno busca la aprobación final. El proyecto deroga más de 60 normas que el gobierno considera obsoletas, incluida la popularmente conocida ‘Ley del Lobizón’, que obliga al presidente a ser padrino de cada séptimo niño nacido. También se eliminan las normas que aprobaban la autorización de imágenes de televisión en color, que permitían solicitar la documentación a cualquier persona que llevara mochila y la regulación de las carreras de palomas. También quedarán derogados artículos de otras tres leyes y dos decretos. El presidente de la Comisión de Presupuesto, Alberto ‘Bertie’ Benegas Lynch (La Libertad Avanza-Provincia de Buenos Aires), destacó el potencial impacto del proyecto de Ley Hojarasca, contrastándolo con el impulso que atribuyó a los políticos tradicionales de acumular regulaciones sin límites “para hacer la vida imposible” a los ciudadanos argentinos “decentes”. “Creen que estamos aquí para orientar, controlar, fiscalizar, vigilar, intervenir y agravar cada paso de la ciudadanía, haciéndoles la vida absolutamente imposible y no se dan cuenta que en un país civilizado los derechos y la autonomía individual son la regla y las normas y reglamentos para tapar los aspectos grises a la hora de interpretar la Constitución son la excepción”, consideró el diputado nacional. Para el legislador gubernamental, “esto se debe en gran medida a que muchos de nosotros aquí nos negamos a reconocer que la ley y la gobernanza están por encima de la legislación”. El diputado Nicolás Trotta (Unión por la Patria-Provincia de Buenos Aires) se pronunció en contra del proyecto de ley y opinó que “detrás de esta cortina de humo se busca seguir destruyendo al Estado”. La izquierdista Myriam Bregman (Frente de Izquierda-Ciudad) advirtió: “Hay que ser realmente tonto para votar una ley como ésta”. “No más de dos o tres de los diputados que levantaron la mano para votar este proyecto de ley tienen idea de de qué se trata”, reprochó, cuestionando la línea gubernamental de que se trata de una ley y una reforma “inocuas”. Posteriormente, el Congreso aprobó un proyecto de ley para redefinir el alcance geográfico del régimen de subsidiar el consumo de gas en las “zonas frías”, además de la aprobación de una serie de tratados y acuerdos internacionales y la entrega de medallas de honor a los veteranos de Malvinas. La reforma de la “zona fría”, que fue aprobada por 132 votos contra 105 y cuatro abstenciones, haría que aproximadamente 1,7 millones de hogares perdieran su beneficio actual si fuera aprobada por la cámara alta. – Noticias relacionadas con TIMES/NA




