La adjudicación directa de un contrato por valor de más de 114 millones de pesos (alrededor de 82.000 dólares estadounidenses) por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina a la esposa de un funcionario de un alto ministro ha provocado una nueva controversia en el gobierno del presidente Javier Milei. El acuerdo de nueve meses con la escuela de idiomas de la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI) para impartir nueve meses de formación en inglés a diplomáticos y personal del ministerio ha provocado incluso una denuncia penal por posibles violaciones de transparencia en la gestión del contrato. La AACI está encabezada desde 2020 por María Josefina Rouillet, esposa del actual ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, funcionario clave del gobierno de Milei. Si bien el servicio -contratado formalmente el 19 de enero de 2026- incluye libros de texto además de instrucción presencial, los costos contractuales provocaron críticas de algunos sectores de la oposición. El contrato contempla la capacitación en idioma inglés de 132 diplomáticos y empleados de la Cancillería e incluye un total de 594 horas lectivas entre marzo y noviembre con un costo por hora de 191.993 pesos. La AACI es contratada por la Cancillería para trabajos similares desde 2018. Según el relato del gobierno y lo que se desprende del expediente técnico que acompaña a la adjudicación, las sumas pagadas por el Estado se justifican al considerar que no se trata de un simple contrato sino de un servicio integral que abarca tanto costos operativos como material de lectura: hasta 80 exámenes de competencia inicial, uso de plataformas digitales de soporte, métricas de seguimiento, otorgamiento de certificados internacionales y, fundamentalmente, suministro de originales. libros de texto (publicados por Oxford University Press y Cambridge University Press) para los 132 participantes en el programa. A pesar de estas justificaciones y de la firma de un “Pacto de Integridad” en virtud del Decreto 202/2017, la suma horaria revivió las críticas a los mecanismos detrás de los contratos estatales, especialmente cuando involucran a personas directamente relacionadas con los ministros, y más aún cuando se adjudican directamente. Según los documentos, la propuesta al Ministerio de Asuntos Exteriores encabezado por Pablo Quirno –que se encontraba de gira por Europa cuando se conoció la noticia del contrato– fue presentada por la propia Rouillet al departamento ministerial responsable de desarrollo de recursos humanos. El laudo se formalizó mediante Disposición DI-2026-06694033-APN-SSCYAE#MRE en el marco del expediente EX-2025-132767865-APN-DCYC#MRE y trámite 26-0033-CDI25, publicado en el sistema COMPR.AR. El contrato tendrá una duración de nueve meses con opción a prórroga por igual período. En la tramitación del expediente participaron diversas dependencias de la Cancillería, entre ellas la Dirección de Desarrollo de Recursos Humanos, la Dirección de Adquisiciones y Contrataciones, la Dirección General de Administración y la Dirección General de Asuntos Jurídicos, así como la Dirección del Instituto del Servicio Exterior (ISEN). Denuncia El lunes se presentó una denuncia penal ante la Cámara en lo Criminal y Correccional Federal contra Sturzenegger y otros funcionarios nacionales, alegando la falta de publicación de documentación en el sitio web de la Oficina Anticorrupción (OA) como exige el Decreto 202/2017. Los detalles del premio fueron publicados por primera vez por la agencia de noticias Noticias Argentinas. La denuncia, presentada por los abogados José Lucas Magioncalda y Juan Martín Fazio -quienes solicitaron el reconocimiento como miembros del grupo político anticorrupción Reset Republicano- cuestiona si la declaración jurada de intereses que reconoce el “vínculo positivo” entre Rouillet y Sturzenegger fue publicada correctamente en el portal OA. La presentación sostiene que ningún registro de la presentación apareció en el motor de búsqueda público de la OA hasta el 15 de febrero de 2026, lo que podría violar lo que describe como un requisito clave de transparencia. También cita posibles delitos, entre ellos el incumplimiento de los deberes de funcionario público y negociaciones incompatibles con el ejercicio del cargo público. Los querellantes señalan además un contrato anterior entre las mismas partes en 2024 y solicitaron que el tribunal determine si la declaración de intereses debió ser actualizada dentro del plazo establecido por el decreto y si dicha actualización fue debidamente publicada. En entrevista con el canal de noticias La Nación+, Magioncalda reiteró que la difusión “central” del premio no se había hecho en el sitio web de OA. Argumentó que esto convertía el contrato en “nulo y sin valor”. La senadora peronista Juliana Di Tullio calificó el contrato de “estafa” y prometió presentar “la denuncia correspondiente” en respuesta a los reclamos. ‘Sin irregularidad’ En su cuenta de la red social X, respondiendo a una publicación de un usuario que cuestionaba el caso, Quirno escribió: “¡No hay absolutamente ninguna irregularidad sino todo lo contrario!”. “El Ministerio de Relaciones Exteriores ha contratado a AACI desde 2018 para la capacitación en idioma inglés de nuestro personal”, continuó. “En esta ocasión, al ser su directora ejecutiva esposa de Federico Sturzenegger, se activaron los procedimientos de integridad –incluida la intervención de la Oficina Anticorrupción y de los contralores de la SIGEN para revisar todo–”. Los comentarios de Quirno se produjeron antes de que surgiera la noticia de la denuncia penal que cuestionaba si se habían cumplido plenamente todos los requisitos de transparencia establecidos en el Decreto 202/2017. Fuentes vinculadas a la organización dijeron al diario Perfil: “Las sumas que paga la Cancillería son menores que las que paga un estudiante normal de la AACI, además de que el precio se fija a partir de marzo, a diferencia de los estudiantes normales cuyas tarifas se actualizan a la inflación”. “Esto no es comparable a tener un maestro en una empresa o agencia estatal. Estos estudiantes asisten a AACI y toman clases, incluso cuando el maestro está enfermo, están certificados por su competencia, etc.”, argumentaron. El formato incluye cinco cursos regulares (Senior 3, Senior 4, Senior 5, Senior 6 y First Certificate) con un total de 110 participantes; talleres para personal diplomático en el instituto ISEN para la formación de diplomáticos en los niveles B2 y C1 con 22 participantes; y hasta 80 pruebas de competencia para la colocación de cursos. Los estudiantes deberán asistir a clases en la sede de la AACI en Suipacha 1333 entre marzo y noviembre. Cada curso consta de 10 horas mensuales entre las 13:00 y las 17:00 horas. Los talleres especializados tienen una duración de ocho horas. – TIEMPOS/PERFIL/NA




