Los autobuses de transporte público en la capital y sus suburbios densamente poblados circulan con frecuencias reducidas debido al aumento de los precios del combustible vinculado a la guerra en Oriente Medio y a los retrasos en el pago de las subvenciones, dijeron el martes fuentes del sector. La caída de la actividad ha provocado largas colas de pasajeros en los principales nudos de transporte que conectan la capital con sus alrededores. Unos dos millones de personas viajan diariamente entre las dos regiones. Algunas empresas han reducido el número de autobuses en circulación entre 20 y 30 por ciento, mientras que en otras la reducción llegó hasta el 40 por ciento, dijo Marcelo Pasciuto, director de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), durante una entrevista con Radio Futurock. Los operadores advierten que la reducción podría empeorar en los próximos días. El aumento de los precios del petróleo provocado por el conflicto en Medio Oriente ha tenido un efecto en cadena en Argentina, donde los precios de los combustibles aumentaron casi un 21 por ciento en promedio en marzo, según el grupo de expertos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal. “Esto es consecuencia de la guerra en Irán y del aumento de los precios del petróleo, que ha tenido un impacto significativo en las empresas de transporte, particularmente a partir de la segunda quincena de marzo”, dijo a Radio Con Vos Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA). Esto se suma a los retrasos en los pagos de subvenciones que se remontan a los últimos cuatro meses de 2025, según fuentes de la industria. Fusaro dijo que los costos utilizados para calcular los subsidios han aumentado. En enero el diésel costaba 1.700 pesos el litro (1,20 dólares), “pero hoy está en 2.100 pesos”, añadió. Los repetidos aumentos en las tarifas de autobús –que aumentaron un 16 por ciento sólo en marzo– también han reducido el número de pasajeros. Este mes hubo un 12 por ciento menos de pasajeros que el año anterior, dijo Fusaro. Según datos oficiales, el transporte es el mayor gasto dentro de las facturas de servicios públicos de los hogares, que han aumentado casi un 600 por ciento desde que el presidente Javier Milei asumió el cargo en diciembre de 2023, en medio de recortes de subsidios bajo su programa de austeridad. La red de autobuses de la capital y sus alrededores cuenta con unos 17.000 vehículos. La Secretaría de Transportes de Argentina dijo el martes por la noche que transferiría los subsidios pendientes a empresas privadas de autobuses en las próximas 24 horas. “Los subsidios nacionales se pagarán a las empresas mañana, cuarto día hábil del mes. A ellas les corresponde” restablecer la normalidad de los servicios y retirar cualquier amenaza de huelga”, dijo un vocero del departamento. “Estamos haciendo lo que hay que hacer: pagarles y reunirnos con ellos”, dijo el vocero a Noticias Argentinas. – TIMES/AFP/NA noticias relacionadas
Menos autobuses en las calles de Argentina a medida que aumentan los costos del combustible y no se pagan los subsidios
Date:




