El presidente Javier Milei dice que quiere hacer de la “alianza estratégica” con Estados Unidos encabezada por su aliado el presidente Donald Trump una “política de Estado”. En un discurso sobre el estado de la nación ante el Congreso el domingo por la noche, el líder de La Libertad Avanza dijo que “el Atlántico Sur es el campo de batalla estratégico de las próximas décadas”, argumentando que Argentina debe ser un “jugador” en la región. “Las rutas comerciales, los recursos naturales, la soberanía marítima y la creciente presencia de actores que no comparten nuestros valores. Quien lo controle controlará una parte clave del comercio global. Argentina tiene que ser ese actor”, argumentó. “Debemos crear el siglo de las Américas: hacer que América vuelva a ser grande, desde Alaska hasta Tierra del Fuego”, afirmó Milei. “Tenemos los minerales críticos que Occidente necesita. Tenemos la energía (gas, petróleo, energía nuclear y energía renovable) para abastecer cadenas de producción a gran escala”. Habló de la ubicación de Argentina en el extremo sur de América y señaló que tiene “acceso a dos océanos y presencia en la Antártida”. Sobre su alianza con EE.UU. y Trump, el gobierno de Milei respaldó los ataques de Washington contra Irán que comenzaron el sábado y pusieron a Argentina en alerta máxima. Argentina tiene la comunidad judía más grande de América Latina y acusó a Irán y Hezbolá de estar detrás del atentado con bomba de 1994 contra un centro comunitario judío en Buenos Aires que mató a 85 personas. Ambicioso paquete de reformas Dedicando la mayor parte de su discurso a los éxitos macroeconómicos de su gobierno en los últimos dos años, particularmente en la lucha contra la inflación, Milei dijo que quería impulsar más sus reformas. Anunció un ambicioso paquete de 90 reformas en su discurso, que estuvo marcado por enfrentamientos verbales con legisladores de la oposición, diciendo que “rediseñaría” Argentina “para los próximos 50 años, con la moral occidental como política de Estado”. Se espera que las reformas abarquen la economía, los impuestos, el código penal, el sistema electoral, la educación, la justicia y la defensa. Serán “nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que remodelarán la arquitectura institucional de la Nueva Argentina”, afirmó. El Presidente dedicó la primera parte de su discurso a criticar el “Estado fallido” que dijo haber heredado al asumir el poder en un país “atrapado en una red inescrutable de regulaciones”. También defendió la liberalización comercial como uno de los pilares de su proyecto. “Después de décadas de protección, terminamos con una industria pequeña, costosa, dependiente de subsidios y con magros salarios en dólares”, dijo, arremetiendo contra los líderes empresariales locales que lo han criticado en las últimas semanas por abrir las importaciones, lo que, según dicen, está afectando la producción nacional. Milei fue interrumpido frecuentemente por insultos de legisladores de la oposición, a quienes respondió con una serie de insultos, entre ellos “ladrones”, “criminales” e “ignorantes”. Envalentonado El discurso marcó el inicio del nuevo ciclo legislativo tras un turbulento 2025, que estuvo marcado por acusaciones de corrupción contra funcionarios y episodios de inestabilidad monetaria. Pero Milei, que asumió el cargo en diciembre de 2023, comienza este año parlamentario en una posición de fuerza política, reforzada por su éxito electoral en las elecciones intermedias de octubre. La semana pasada, el Congreso del país adoptó la emblemática reforma laboral de Milei, dándole una victoria al autodenominado líder “anarcocapitalista” en su intento de impulsar la contratación flexibilizando las reglas sobre horas de trabajo, despidos y horas extras. La llamada “ley de modernización laboral” de Milei permite jornadas laborales de hasta 12 horas, reduce las indemnizaciones por despido, limita el derecho de huelga y reduce los impuestos patronales, entre otras disposiciones. La ley llevó a miles de personas a las calles en las últimas dos semanas en protesta por lo que ven como un retroceso en los derechos de los trabajadores. “Milei sólo puede seguir adelante”, dijo a la AFP el politólogo Pablo Touzón. “Su movimiento político es bastante punk”, por lo que “la agenda de reformas es necesaria para él” para sostener su modelo económico. – TIEMPOS/AFP



