El ex capitán de la Albiceleste Antonio Rattín, expulsado en el partido de cuartos de final del Mundial de 1966 contra Inglaterra, falleció este sábado a los 89 años, confirmó su club Boca Juniors. Su muerte fue anunciada el día en que Argentina e Inglaterra ganaron los cuartos de final del Mundial para preparar una semifinal entre los dos viejos rivales el próximo miércoles. “Con profundo dolor lamentamos el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, ídolo y emblema de nuestra institución”, anunció Boca en sus redes sociales. “Apoyamos a su familia y seres queridos en este difícil momento. Adiós ‘Rata'”. Nacido el 16 de mayo de 1937, Rattín fue un volante central de fuerte personalidad que desarrolló toda su carrera en el club porteño. También jugó 34 veces con Argentina, incluidos los Mundiales de 1962 y 1966. Es por su despido en 1966 en Wembley que es ampliamente recordado fuera de Argentina. Cuando en el minuto 35 fue amonestado tras una dura entrada al inglés Roger Hunt, Rattín se quejó ante el árbitro alemán Rudolf Kreitlein de que no hablaba alemán y no podía entenderle. Kreitlein, que no hablaba español, perdió la paciencia con Rattín y lo expulsó por “violencia de la lengua”. Después de varios minutos de retraso, finalmente salió del campo, sólo para arrugar una bandera de córner de Inglaterra y sentarse en una alfombra roja reservada para la reina Isabel II. “Cuando llegué a la esquina, torcí la bandera inglesa y los insulté”, dijo años después. “Luego me acerqué a la alfombra que la Reina usaba para entrar al estadio y me senté allí durante unos cinco minutos. Era una alfombra roja muy bonita”. El problema de comunicación entre Rattín y Kreitlein motivó la introducción para el Mundial de 1970 de tarjetas rojas y amarillas. Rattín jugó 382 partidos con Boca, marcó 28 goles y ganó cuatro títulos: los campeonatos de primera división de 1962, 1964 y 1965, y la Copa Argentina de 1969. También formó parte del plantel que terminó subcampeón de la Copa Libertadores de 1963, primera final de Boca en el torneo continental, que perdió ante el Santos de Pelé. Tras finalizar su carrera como jugador, Rattín también dirigió a Boca en la temporada 1980. Siempre fue considerado una figura histórica del Xeneize, y en 2015 se inauguró una estatua de él en el estadio La Bombonera. Una vez alejado del fútbol, Rattín se dedicó a la política, ejerciendo como diputado nacional por el derechista Partido Unidad Federalista entre 2001 y 2005. Fue el primer futbolista en ingresar al Congreso y fue presidente de la Comisión de Deportes. – Noticias relacionadas con TIMES/AFP




