El Departamento de Estado de Estados Unidos respondió a un tribunal federal en Nueva York que reconoce a Delcy Rodríguez, legalmente, como la autoridad legítima de Venezuela, a partir de los eventos del 3 de enero. El documento, fechado el 10 de marzo de 2026 y firmado por el embajador Michael G. Kozak del Departamento de Estado, llega una semana después de que el gobierno de Donald Trump y el interinato acordarán restablecer relaciones diplomáticas y consulares, luego de seis años de ruptura, por lo que el reconocimiento legal era un paso lógico. Las opiniones se dividen entre quienes temen que el gobierno norteamericano se dirija a una normalización del interinato por la vía económica sin mayor apertura democrática y quienes se apoyan en el contenido del documento para afirmar que la Administración Trump ratificó su plan de tres fases para Venezuela: estabilización, recuperación y transición, aunque “siempre hay riesgos”. El analista político Benigno Alarcón; el experto en derecho internacional y diplomacia, Mariano de Alba, y el internacionalista Víctor Mijares, consultados por Efecto Cocuyo, coinciden con lo segundo. La gobernante encargada, lejos de cantar victoria, parece admitir que Washington no le está otorgando legitimidad a su figura, sino a un proceso: “No es el reconocimiento a una persona, ni a un gobierno. noticia.Lo político“Aunque el tema puede resultar algo confuso y contradictorio, cuando se analiza con cabeza fría, tiene lógica. La lógica parte de lo fáctico, de que el gobierno de los EEUU, después de haber retirado a (Nicolás) Maduro por la fuerza, dejó encargada – y además el documento lo aclarado- en el gobierno interino, que quiere decir encargado, provisional, a Delcy Rodríguez. Hay que recordar que Trump le habla principalmente a sus electores, todos los días, y trata de demostrar que tomó las decisiones correctas, y que el tema de Venezuela va bien encaminado”, sostiene Alarcón. A su juicio, el interinato coopera con EEUU y se avanza en el plan de las tres fases esbozado en su momento por el secretario de Estado, Marco Rubio, y ratificado por cada uno de los funcionarios estadounidenses que han visitado el país. “Hay además la intención de construir una relación que el día de mañana, en la medida que ella cumpla con las cosas que se le piden, le permita una salida, bien sea porque la dejan correr en una elección y seguir haciendo vida política, aunque sea como oposición en el futuro, o tenga garantías suficientes que le permitirá marcharse a un destino que ella escoja, en un momento determinado. A Trump le interesa que esa relación sea buena para que todo siga funcionando de acuerdo con sus intereses”, agregó Alarcón. no se reconoce a Maduro como presidente y que se trabaja por crear las “condiciones para una transición pacífica a un gobierno democráticamente electo”. El contenido, de acuerdo con Alarcón, permite concluir que no será un obstáculo para la transición democrática si esa es la decisión. gobierno, apostando a que a partir de allí el gobierno no corre mayores riesgos, ni hay que tutelar”, señaló. Recordó que los riesgos siempre han existido desde el día uno, tras el ataque militar que culminó con la captura de Maduro y la diputada Cilia Flores, porque, entre otras cosas, el hermano de la gobernante interina, presidente del Parlamento y exjefe de negociaciones de Maduro, Jorge Rodríguez, siempre ha sido muy hábil a la hora de utilizar la negociación como táctica dilatoria para ganar tiempo y tratar de que el status quo se mantenga. representantes republicanos más activos e implicados en asuntos relacionados con América Latina, declararon a la agencia EFE que están convencidos de que habrá «elecciones libres y justas en Venezuela antes de un año». En rueda de prensa, desde Chile, la líder opositora María Corina Machado dijo interpretar la decisión del Departamento de Estado como parte de una estrategia para agilizar la transición política en Venezuela, para que el país avance en un proceso de legitimación de autoridades vía elecciones. “Es importante resaltar que el gobierno estadounidense, como es lógico, ve la construcción de esa transición como un proceso progresivo. También ve improbable la desaparición del chavismo como fuerza política y por eso ha planteado este concepto de distintas fases, porque al final considera que le corresponde a los venezolanos tratar de construir una transición de manera progresiva, no como un evento único y súbito que concreta el cambio político”, apuntó Mariano de Alba. Víctor Mijares también coincide que el documento oficial no es una “amenaza”, sino un “espaldarazo” al plan de transición. En el documento, Washington señala que para facilitar la transición, EEUU está reconociendo a Delcy Rodríguez como la única medida Jefa de Estado, capaz de tomar en nombre de Venezuela. Advierte además que mantendrá un “escrutinio estricto sobre transacciones con el gobierno interino y conservará herramientas como la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para presionar por reformas”, lo cual se interpreta que las acciones que pueda tomar la gobernante encargada van a ser supervisadas con detenimiento. “La transición hacia una democracia sigue dependiendo en enorme medida del trabajo organizado entre los venezolanos, aunque con el agregado de que el gobierno de EEUU ve que para la construcción de esa transición, es necesaria una continua negociación con el gobierno encargado y otros factores del chavismo, y donde es evidente que antes de llegar a elecciones, no sólo hay que avanzar en concretar mejoras económicas, sino en cómo se puede ir reformando la institucionalidad, así sea parcialmente, incluido el Poder Electoral”, acotó De Alba.Para Mijares, lo que puede amenazar la transición hacia la democracia en Venezuela gira en torno de que cambia el equilibrio de poder en EEUU, que se fragmente más el liderazgo opositor venezolano o que no se tome en consideración a las fuerzas mayoritarias que han ejercido la representación nacional, encabezada por Machado. No deja de mencionar entre los riesgos, la obediencia de las Fuerzas Armadas y las tensiones con grupos paramilitares y parapoliciales que, en teoría, controla el ministro del Interior, Diosdado Cabello. Machado declaró en Chile que el objetivo de EEUU es desmontar la estructura represiva y cortar las fuentes de financiamiento del chavismo para avanzar elecciones haciaLo legal En cuanto a quien ejerce la representación legal de Venezuela en los juicios sobre activos venezolanos en el exterior, De Alba señala que una de las implicaciones de la comunicación al tribunal neoyorquino es que ahora los tribunales estadounidenses pueden decidir que quien puede representar los intereses de Venezuela en ese sistema legal sean personas designadas por el gobierno de Delcy Rodríguez.“De igual forma, es mucho más probable que los tribunales estadounidenses, de llegarles un caso, también terminen decidiendo que quien debe controlar los activos de Venezuela en EEUU son representantes designados por el gobierno de Delcy Rodríguez. El abogado y exprocurador especial del gobierno interino de Juan Guaidó, José Ignacio Hernández, destacó en sus redes sociales que en la Carta del Departamento de Estado el gobierno de Trump declina opinar sobre la disputa pendiente de quienes son los abogados que puedan representar a Venezuela, por lo que será decisión de la justicia.Algunos han interpretado que el rol de la Comisión Delegada del Parlamento de 2015 ante EEUU -reconocida como la última institución con legitimidad democrática- que controla activos como Citgo podría llegar a su fin, en vista de la cooperación del interinato.“La carta del Departamento de Estado confirma el proceso de normalización diplomática entre ambos gobiernos y esa normalización diplomática le sirve al gobierno de EEUU para seguir avanzando en sus intereses en materia energética, minera y comercial, pudiendo reducir en alguna medida la incertidumbre para empresas y otros actores económicos sobre la legitimidad del gobierno de Delcy Rodríguez y el debate o dudas sobre la validez de los acuerdos económicos que se están firmando”, destacó De Alba. de armas, se complica ya no podrá alegar que es presidente de Venezuela porque EEUU reconoció, aunque de manera “instrumental” a la exvicepresidenta como Jefa de Estado encargada En el momento de su detención en Caracas, Maduro ejercía de “facto” la presidencia de Venezuela y tampoco era reconocido por el gobierno de Trump, al igual que otros países de América Latina y la Unión Europea. le está apostando claramente a la estabilidad y el éxito del gobierno interino de Delcy Rodríguez”, añadió De Alba.Lo internacional ¿Cómo digiere la comunidad internacional este reconocimiento de EEUU, especialmente los países que no reconocían a Maduro como presidente legítimo, tras el denunciado fraude electoral de 2024 y tampoco al “Rodrigato”? El presidente de Colombia, Gustavo Petro, tenía previsto reunirse con Delcy Rodríguez este 13 de marzo en la frontera entre ambos países. El encuentro fue suspendido por medidas de seguridad y, según el canciller venezolano Yván Gil, se hará en una nueva fecha. “El reconocimiento de gobierno no es reconocimiento de Estado. Los gobiernos se pueden reconocer y desconocer en cualquier momento, porque es una prerrogativa. Cuando ya no les funciona o entran en algún tipo de situación de desavenencia, pues es muy fácil desconocer, sobre todo un gobierno que no ha sido electo. El gobierno de Delcy Rodríguez es un gobierno muy débil en su legitimidad”, sostuvo el profesor e investigador especializado en política exterior.Subrayó que la única legitimidad que ostenta el interinato es la que le otorga EEUU, por lo que percibe la comunicación del Departamento de Estado como un “instrumento adicional de control sobre Miraflores”. Gobiernos como el de Argentina, con Javier Milei, se niegan a reconocer al gobierno encargado, al igual que Chile con el recién juramentado José Antonio Kast. “Sí podría de de algún modo, pero recordemos que para todos los países de las Américas la única forma de legitimación son las elecciones y en este caso no las hay. La legitimidad que le da EEUU (al interinato) es temporal, tiene una posibilidad de agotar muy clara y en ese sentido, pues, podría ser acogida por otros gobiernos, pero no necesariamente implica relaciones armoniosas o de intercambio. Además pareciera que EEUU está reservando el derecho de canalizar las relaciones de Venezuela a través de un canal único que sería Washington. Eso nos habla de que más que un tutelaje es una especie de protectorado”, acotó el internacionalista.



