La cooperación petrolera y minera entre el gobierno encargado de Delcy Rodríguez y Estados Unidos avanza rápidamente, mientras el proceso de amnistía, a partir de la ley sancionada por el Parlamento, sigue a cuentagotas y selectivo. Las mejoras económicas que espera la población venezolana (aumento del salario mínimo y pensiones, control de la inflación y dotación de hospitales, entre otras) no se ven todavía por ninguna parte. La líder opositora María Corina Machado parece haber pospuesto su anunciado regreso al país en “pocas semanas”, tras una segunda reunión con el presidente de EEUU, Donald Trump. En tanto, conecta con la diáspora venezolana (actos masivos en Chile y Houston) y asegura que pronto habrá elecciones en Venezuela y que se trabaja para que los ciudadanos, dentro y fuera del país, puedan votar en dichos comicios. ¿Qué pasa con la oposición a lo interno? Dirigentes y ex presos políticos, como Juan Pablo Guanipa y Freddy Superlano han retomado la actividad política en la calle, los recorridos, el contacto cara a cara con la gente y la dirigencia regional, aunque sin actos masivos. Pero más allá de la dirigencia y los partidos políticos, la voz cantante en cuanto a reclamos contra el gobierno la lleva en estos momentos el movimiento sindical y los gremios, junto a trabajadores y pensionados del sector público, estudiantes y familiares de presos políticos. La falta de mejoras económicas, la aplicación excluyente de la Ley de Amnistía, sumada a la supervisión de la Casa Blanca sobre el interinato que ha influido en los niveles de represión, es lo que ha servido de caldo de cultivo para que la calle intente calentarse. Reconstruir músculo político La consultora política Carmen Beatriz Fernández señala que una tarea fundamental del liderazgo y de la sociedad democrática es exigir que la transición, a partir de los eventos del 3 de enero, sea hacia la democracia y no solo hacia un régimen abierto en lo económico. Los venezolanos, subrayan, quieren mejores salarios, exigencia a la que todavía no se da respuesta, pero también ejercer plenamente sus libertades. Se entiende que eso pasa, acotó, por un cambio político en el gobierno.“Es muy positivo que el liderazgo opositor y democrático clame y exija la reivindicación de sus derechos y la reconquista de la democracia, entendiendo que la democracia va mucho más allá de las elecciones y la definición de una fecha electoral que debe ser demandada, exigida. Pero tiene también que ver con la capacidad y el libre ejercicio, la capacidad libre de dejar fluir la información, la libertad de prensa, de expresión”, expresó Fernández. A su juicio, los intentos de ejercer músculo político y reconstruirlo con movilizaciones buscan animar a la colectividad a rescatar la democracia, porque después de lo ocurrido el 3 de enero los cambios se han centrado principalmente en materia económica dentro de la cooperación con EEUU, pero con pocas libertades en lo social y en lo político. Hace una semana, el dirigente de Primero Justicia, Juan Pablo Guanipa, quien estuvo privado de libertad durante casi 10 meses y recibió amnistía en febrero pasado, anunció una gira nacional para exigir elecciones libres y democráticas, lo antes posible en el país. Guanipa inició en el estado Zulia, luego siguió a Lara y Nueva Esparta. El exdiputado de la Asamblea Nacional reiteró desde la isla de Margarita, el 26 de marzo, en rueda de prensa, que el objetivo central de su gira es organizar a la sociedad para exigir un proceso electoral con garantías, lo cual pasa por la escogencia de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) y la actualización del Registro Electoral para incluir a la diáspora, pero también por la liberación de todos los presos políticos y el regreso seguro de los exiliados. “El miedo es natural, todos tenemos derecho a tenerlo, pero también tenemos la obligación de vencerlo (…) Yo no estoy pidiendo que se desestabilice al país. Estoy pidiendo que salgamos a la calle a ejercer nuestros derechos políticos”, declaró.Durante una concentración en la plaza cubierta de la Universidad Central de Venezuela (UCV), los sindicatos, gremios, trabajadores activos y jubilados y estudiantes, se habló de la necesidad de hacer elecciones en el país y de la demanda de liberación de todos los presos políticos, además de contar con ingresos dignos. Los manifestantes se desplazaron fuera de la universidad y por los alrededores de Plaza Venezuela. Escuchar una vez más a estas mujeres de Guadarrama, poder reencontrarnos todos, me llena de alegría, porque con esta población tenemos un gran compromiso en la Venezuela democrática. correctos”Es un paso en la dirección correcta. Lo que hacen dirigentes como Guanipa y Superlano es correcto: volver a la calle a hacer política como paso previo a la reorganización de toda la oposición. El principal desafío que tiene la oposición en estos momentos es reactivar el movimiento de liberación nacional que los condujo a la victoria en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Y ese movimiento debe ser amplio e incluir a todos los sectores bajo un objetivo común: exigir reformas políticas, especialmente la conformación de un nuevo CNE que convoca a elecciones presidenciales o generales en el mediano plazo”, sostuvo el politólogo Enderson Sequera. Expresos políticos andan por los estados Superlano, quien permaneció detenido durante año y medio, también ha pasado por Lara y Barinas (lo recibieron con una caravana al ser excarcelado), desde donde aseguró que no hay divisiones en la oposición que empuja hacia la democracia en el país, mientras el chavismo ni siquiera se pone de acuerdo en torno a lo que sucedió el 3 de enero. “Pedraza es muestra de que hay que seguir organizándose para que cuando llegue el momento demostramos que lo que sucedió el 28 de julio de 2024 se quedará pequeño”, exclamó durante un acto político en Barinas. Los trabajadores han realizado dos marchas en marzo. El día 12 lograron llegar al Palacio Legislativo, después de superar una barrera de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) que no ofreció mucha resistencia en el centro de Caracas y exigir mejores salarios a los diputados. Una segunda realizada el 23 de marzo, no corrió con la misma suerte. En la ruta desde el Parque Carabobo hasta el Ministerio del Trabajo en la Plaza Caracas fueron atacados por colectivos afectos al chavismo a la altura de la sede de la Fiscalía e impedidos de seguir con la marcha. Quien sí llegó a la Plaza Caracas fue el ministro del Interior, Diosdado Cabello, con una concentración de simpatizantes. En sus últimas declaraciones ha advertido que se quiere calentar la calle, que la “oposición anda envalentonada” luego del 3 de enero y que el chavismo mantiene la organización para hacer frente a quien, a su juicio, intenta subvertir el orden interno. ¿Puede aumentar la presión? Si bien la disposición a reprimir en la actualidad ha disminuido en comparación con el periodo post electoral hasta el 3 de enero, desde el poder se ha recurrido a otras formas para garantizar el control como lo es la “amnistía selectiva” y el hostigamiento, según denuncias, a dirigentes como el presidente de la Federación de Centros Universitarios de la UCV, Miguelángel Suárez. José Antonio Sáenz fue detenido el 25 de marzo en el estado Táchira, mientras participaba en una marcha de trabajadores para exigir mejoras salariales. El joven de 19 años y militante de Alianza Bravo Pueblo (ABP) fue perseguido y apresado por funcionarios vestidos de civil y con armas y posteriormente liberado luego de unas horas. Denunció que sin haber cometido delito fue reseñado y se le abrió un expediente. Otro ejemplo es la liberación de la presa política María de los Ángeles Castillo y su posterior detención en un punto de control del estado Táchira, pese a haber recibido amnistía. Según los uniformados, tenía orden de captura. Pasó un día detenida y nuevamente salió al verificarse que no tenía causa pendiente. A partir de esta situación, hay condiciones para que la presión al interinato por demandas sociales y políticas en las calles aumente. “El desmontaje total del aparato de represión, que por ahora no vemos, puede ser un incentivo para que la oposición vuelva a las calles y el gobierno lo sabe. Pero la presión aumentará si sigue pasando el tiempo y los trabajadores no ven atendidas las demandas salariales y si las concesiones y reformas políticas se demoran demasiado”, advirtió Sequera. En este sentido señala que la convocatoria a marchar el 9 de abril por parte de los trabajadores hacia Miraflores, que se logrará desde la UCV el 25 de marzo, probará el nivel de tolerancia de los cuerpos represivos, bajo el mando del interinato y si son capaces de volver al escenario represivo posterior a las elecciones presidenciales de 2024.Llegamos al estado Nueva Esparta. Los próximos días estaremos encontrándonos para organizarnos en nuestro rol de consolidar la transición en el país. ¡Nos vemos en las calles! pic.twitter.com/xq4DCS0jgR— Juan Pablo Guanipa (@JuanPGuanipa) 26 de marzo de 2026 “El proceso de rescate de la democracia, con una sociedad tan compleja y secuestrada como ha estado, no es en línea recta, va en zigzag, con altos y bajos. La sociedad irá ejerciendo presión sobre lo que se ha venido llamando el rodrigato, pero también sobre ese protectorado de EEUU. La sociedad debe hacer sus mejores esfuerzos por dejar en evidencia que la estabilidad en un país como Venezuela viene ligada al rescate de la democracia. Venezuela no podrá ser un emirato, existe una cultura política, democrática que exige que la estabilidad a largo plazo pase por la vida democrática. Ese es el juego y las tensiones que estamos viendo”, sostuvo Fernández. ¿Se depende de María Corina? La líder opositora en el exilio sigue una agenda de reuniones políticas, pero también de contacto con la diáspora en la calle, como demostración del respaldo popular que todavía ostenta. El 7 de marzo se conoció que tuvo un segundo encuentro con Trump, quien según medios internacionales, le habría pedido paciencia, a propósito del anunciado regreso de la exdiputada en “pocas semanas” al país. Después de la reunión, Machado dijo que su regreso se haría en el contexto de un acuerdo nacional. Recientemente, se reunió con el exsubsecretario del Tesoro, Marshall Billingslea, y con el senador republicano, Rick Scott, en procura de más acuerdos internacionales. A la diáspora en Chile y en Houston (Texas), durante actos masivos, les pidieron prepararse para las elecciones y les aseguraron que se trabaja arduamente para que los venezolanos en el exterior puedan votar en dicho proceso. Fernández y Sequera coinciden en la apreciación de que Machado no retornará en lo inmediato a Venezuela, a la espera de mejores condiciones y el aval de la Casa Blanca. “María Corina Machado sigue siendo la líder indiscutible del movimiento prodemocracia y de la oposición en Venezuela. Sin embargo, también creo que en su discurso y mensajes claves, esa triangulación entre la Venezuela de adentro y la de afuera, es muy importante. Creo que ella tiene juego para extender un poco su vuelta a casa basada en, precisamente, ese mensaje a la diáspora y en la triangulación del país de adentro con el de afuera. Sin duda ella tiene que volver al país, pero no necesariamente tiene que ser ya. Puede alargarlo un poco”, opina Fernández. Para Sequera, el regreso de Machado sería una señal importante para el resto de la oposición en términos del aparato represivo, para volver a hacer política en la calle y para que otros líderes en el exilio puedan regresar de manera segura.



