El economista y decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), Ronald Balza, volvió a cuestionar la forma en que el gobierno nacional realiza los ajustes al ingreso de los trabajadores venezolanos. Según Balza, cuando el Ejecutivo anuncia un “aumento del ingreso mínimo”, en la práctica solo incrementa los bonos (principalmente el Bono de Guerra Económica y otros pagos indexados), mientras que el salario mínimo legal se mantiene congelado en 130 bolívares desde marzo de 2022. Durante una entrevista radial, Balza señaló que, al no haber hecho ninguna aclaratoria oficial sobre si el incremento corresponde al salario base oa bonos, “debemos presumir que es únicamente de bonos”. “El salario sigue en 130 bolívares. Lo que suben son los bonos. Eso no constituye un aumento real del sueldo mínimo”, señaló el economista en Éxitos FM. Balza recalcó que esta distinción es clave porque el salario base en bolívares es la referencia legal para el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones, utilidades, indemnizaciones y, especialmente, las pensiones de jubilados y pensionados. Balza explicó las principales implicaciones de esta modalidad de ajuste: “Estos bonos no van a generar ningún pasivo laboral para el gobierno, pero tampoco a los trabajadores que podrían esperar tener con ellos prestaciones, vacaciones, utilidades… No tiene ningún cambio en las posibilidades de tener acceso a eso”. El especialista criticó que el anuncio se limita a una cifra aislada sin mayor detalle: “La cifra aislada no dice nada… no dice cuánto cuesta eso para el gobierno, en qué escalas salariales lo perciben, ni tampoco cómo se va a financiar”. Balza cuestionó la sostenibilidad del ajuste al señalar la falta de transparencia en las finanzas públicas. Recordó que el presupuesto nacional tiene años sin presentarse de forma completa y que los recursos para estos pagos provendrían de ingresos extraordinarios, como ventas de petróleo, sin claridad sobre su destino ni sobre la capacidad de flujo de caja del Estado. Sobre las pensiones, que según el anuncio subirán a 70 dólares (un incremento del 40%), Balza indicó que este monto sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de los jubilados, especialmente en alimentación y medicamentos. “No es suficiente, no falta mucho”, había reconocido la propia Delcy Rodríguez en su intervención. El economista también advirtió que este mecanismo continúa profundizando la compensación del ingreso, una práctica criticada desde hace décadas porque reduce los derechos laborales asociados al salario tradicional, tales como prestaciones sociales. Balza insistió en la necesidad de mayor información oficial: cómo se financiará el pago de forma sostenida, si el Estado tiene capacidad real de mantener en el tiempo más allá de la volatilidad del ingreso petrolero, y cuál será el impacto real en la canasta básica y en la economía. El anuncio de Delcy Rodríguez se adelantó un día al Día del Trabajador y fue presentado como “el aumento más importante en los últimos años”. Sin embargo, para Balza, sin datos claros sobre financiamiento y sin elevar el salario mínimo base, se trata más de un ajuste de bonos que de un verdadero aumento salarial.




