Rusia protestó este jueves por la intercepción por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos del petrolero ‘Marinera’, bajo bandera rusa, en el Atlántico Norte, y señaló que esta «acción ilegal» solo incrementa las tensiones en esta región. «El Ministerio de Exteriores de Rusia expresa su extrema inquietud en relación a la acción ilegal armada de las fuerzas de Estados Unidos contra el petrolero ‘Marinera», señaló la diplomacia rusa en un comunicado publicado en su portal oficial. 24 de diciembre el permiso temporal para navegar bajo bandera rusa y se trasladaba en aguas internacionales en dirección a un puerto ruso.«Las autoridades estadounidenses recibieron en reiteradas ocasiones a nivel oficial, incluyendo la línea del Ministerio de Exteriores, informaciones verídicas sobre la pertenencia rusa del buque y su estatus civil. No podía tener dudas al respecto, así como no tenían fundamentos para decir que el petrolero navegaba sin bandera o bajo bandera falsa», denunció la diplomacia rusa. Exteriores recalcó que el derecho naval internacional establece que solo los países con jurisdicción exclusiva sobre los buques, en base a la bandera bajo la que navegan, pueden tomar medidas de este tipo. inaplicables en el caso de ‘Marinera’. En el resto de los casos estas acciones solo se permiten con un previo acuerdo con el país bajo cuya bandera navegan, en este caso Rusia», añadió.La diplomacia rusa señaló que no solo no dio su aprobación para la intercepción, sino que además expresó su protesta oficial por la persecución del buque durante varias semanas. China denunció este jueves la incautación por parte de Estados Unidos de un petrolero que navegaba bajo bandera rusa en aguas internacionales, al tiempo que defendió la legitimidad de su cooperación energética con Rusia frente a las sanciones de Washington.En una rueda de prensa, la portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning sostuvo hoy que la «incautación arbitraria» de buques de otros países en alto mar «contraviene gravemente el derecho internacional» y vulnera los principios básicos de la Carta de Naciones Unidas. Pekín reiteró además su rechazo a las sanciones «que carecen de base en el derecho internacional» y que no cuentan con la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.Las declaraciones Guardia se producen después de que la Costera estadounidense interceptara en el Atlántico Norte al petrolero Marinera, anteriormente conocida como Bella 1, vinculada al transporte de crudo venezolano y que, según Washington, habría incurrido en violaciones del régimen de sanciones impuestas por Estados Unidos.



