La oposición peronista de Argentina criticó el lunes una visita de legisladores estadounidenses a la ciudad de Ushuaia, en el extremo sur del país, considerándola una señal del potencial interés geoestratégico de Washington en la región. La llegada no anunciada de un avión del gobierno estadounidense a la capital de la provincia de Tierra del Fuego alimentó informes de que el presidente Javier Milei, un aliado cercano del presidente estadounidense Donald Trump, está buscando establecer una base naval conjunta en el área con Estados Unidos. Ushuaia es un importante centro turístico pero también de importancia estratégica, debido a su proximidad a la Antártida. La llegada de la delegación se produjo apenas tres días después de que el gobierno de Milei interviniera el Puerto de Ushuaia, poniéndolo bajo tutela, destituyendo a las autoridades locales y despidiendo a decenas de trabajadores. La embajada de Estados Unidos en Buenos Aires confirmó que el avión transportaba una delegación bipartidista del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, pero no nombró a sus miembros. Según medios locales, los congresistas viajaron a la ciudad de la Patagonia en un Boeing C-40 Clipper de la Fuerza Aérea estadounidense. Según se informa, el avión partió de la Base Conjunta Andrews en Maryland e hizo escalas en Puerto Rico y Buenos Aires antes de aterrizar en el sur de Argentina. La misión “incluye reuniones con funcionarios gubernamentales y partes interesadas clave para abordar la degradación de los entornos naturales, permitiendo procesos para la gestión de minas y desechos, el procesamiento de minerales críticos, investigación de salud pública y seguridad médica”, dijo la Embajada de Estados Unidos. Emiliano Fossatto, secretario jurídico de la provincia de Tierra del Fuego, gobernada por la oposición peronista, dijo a la emisora Radio 10 que la visita generó “incertidumbre” sustancial y que no había habido comunicación previa ni posterior con las autoridades locales. “La geolocalización del Puerto de Ushuaia es significativa; es la puerta de entrada a la Antártida… una vía fluvial comercial y turística, por lo que seguramente puede haber otros motivos” detrás de la visita, especuló Fossatto. La senadora peronista Cristina López, otra opositora de Milei, exigió explicaciones al gobierno por la llegada de la delegación a un puesto en la calle X. “Tierra del Fuego no es una base militar extranjera”, afirmó. El legislador opositor vinculó directamente la visita con la teoría de la creación de una base naval conjunta argentino-estadounidense. Milei, en el poder desde diciembre de 2023, ya recibió en Ushuaia a dos jefes del Comando Sur de Estados Unidos: Laura Richardson en 2024 y Alvin Holsey el año pasado. Ambos visitaron el proyecto de la Base Naval Integrada, que Argentina construye desde 2022. Argentina dice que la base de Ushuaia “centralizará la logística antártica y el control del tráfico marítimo”. Aunque el proyecto está lejos de finalizar por falta de fondos, ha despertado el interés recurrente de Washington. Sin embargo, el gobierno de Milei ha negado que Washington esté involucrado en la concepción de la base y rechazó las afirmaciones de que sería operada conjuntamente. Richardson también visitó Argentina durante la presidencia del antecesor de Milei, Alberto Fernández. – Noticias relacionadas con TIMES/AFP/PERFIL



