La vicepresidenta de Argentina, Victoria Villarruel, dice que el gobierno quiere que ella renuncie a su cargo, pero que ella no les dará esa satisfacción. La relación de Villarruel con el presidente Javier Milei y su círculo íntimo ha sido tensa durante mucho tiempo. El alcance de la ruptura quedó al descubierto el domingo pasado cuando el dúo se encontró cara a cara en las escaleras del edificio del Congreso Nacional, antes del discurso de apertura del jefe de Estado ante la Asamblea Legislativa. Los dos principales líderes de Argentina intercambiaron sólo un ligero apretón de manos y ni siquiera intercambiaron una mirada. Minutos más tarde, Villarruel pareció usar su hombro para apartar a la jefa del Gabinete presidencial, Karina Milei, hermana del jefe de Estado, en su camino a la cámara. El lunes por la noche, la vicepresidenta alegó abiertamente en las redes sociales que el partido gobernante está buscando su renuncia, propuesta que ella rechazó. “Eso es lo que quieren. Mi dimisión. Pero no la van a conseguir. Hasta el 12/10/27 cumpliré con mis deberes honestamente. Si a alguien no le gusta, puede votar como quiera en las próximas elecciones. Un saludo”, escribió, respondiendo a un usuario que le había pedido que dimitiera si “todavía tenía algo de dignidad”. – TIEMPOS/NA



