El Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) de Venezuela y el Colegio Nacional de Periodista (CNP) denunciaron este domingo que la persecución contra periodistas y la censura en el país no han cesado, tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Ipys, organización no gubernamental que se encarga de medirle el pulso a la libertad de prensa, exigió «el desmontaje de los mecanismos de censura estructural» que considera hay en Venezuela. El pronunciamiento de Ipys se produjo a propósito del Día Mundial de la Libertad de Prensa. La ONG subrayó que hay periodistas que ya no firman sus notas y que aprendieron a ejercer su profesión dentro de «ciertos márgenes» para seguir informando. En este sentido, aseguró que más de ocho de cada diez periodistas «reconocieron haber modificado su manera de trabajar como respuesta a un entorno que impone límites» como el venezolano. Las agresiones en números El Colegio Nacional de Periodista, ente gremial que agrupa a los periodistas venezolanos, indicó este domingo en un post de X que siguen las agresiones contra los trabajadores de los medios de comunicación. De acuerdo la infografía publicada entre el 1 de enero y el 30 de abril se han producido 4 intimidaciones, 16 impedimentos de cobertura y 18 detenciones arbitrarias, entre otras. IPYS considera que el impacto ya no se mide «solo en agresiones registradas», sino en algo que demostró «más difícil de cuantificar», como los temas que se dejan de cubrir a los periodistas, las preguntas que evitan hacer y las historias que nunca llegan a contarse. «Detenciones de periodistas durante coberturas, revisión y borrado forzado de material informativo, agresiones físicas y verbales, cierres de emisoras y advertencias públicas contra medios mostrados que documentar y difundir información sigue implicando un riesgo inmediato, incluso en momentos de alta visibilidad», denunció la ONG. IPYS abogó por la «reconstrucción democrática» que, a su juicio, pasa por recuperar «un mínimo de garantías que hoy están ausentes» y que implican el «cese de la persecución judicial», la liberación plena de «quienes han sido detenidos por expresarse» y el desmontaje de los «mecanismos que sostienen la censura estructural». ¿El periodismo sigue, pero bajo qué condiciones? «En el país aún se ejerce el periodismo, aunque en condiciones de resistencia, marcadas por limitaciones, restricciones y hostigamiento por parte del Estado venezolano contra quienes intenta informar a la ciudadanía», es la conclusión a la que llega Espacio Público, una ONG venezolana dedicada a registrar los casos de censura y agresiones a periodistas. Su propio director estuvo detenido en condiciones ilegales por el gobierno de Nicolás Maduro. Espacio Público, al igual que Ipys, considera que el hostigamiento contra periodistas en Venezuela responde a un patrón de control sobre la información y el espacio público. Venezuela ocupa el último lugar entre 23 países evaluados en el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, según el informe difundido en marzo pasado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que analiza las condiciones para el ejercicio del periodismo en las Américas. Venezuela es, junto a Nicaragua, de los países «sin libertad de expresión», según el informe Con información de EFE




