Argentina ha experimentado un aumento de los casos de hantavirus, pero no un brote, afirmó el miércoles a la AFP un experto, mientras las infecciones a bordo de un crucero han provocado una alarma sanitaria mundial. El MV Hondius zarpó de Ushuaia, en el sur de Argentina, el 1 de abril y actualmente se encuentra anclado frente a la costa de Cabo Verde después de que tres pasajeros murieran, posiblemente por hantavirus. Esta rara enfermedad respiratoria suele transmitirse a través de roedores infectados, normalmente a través de la orina, los excrementos y la saliva. El Ministerio de Salud de Argentina registró 42 casos de hantavirus este año y 101 en este año epidemiológico, que va de junio a junio, casi el doble de los 57 registrados en el mismo período del año anterior. El biólogo, investigador y profesor de la Universidad Nacional de Córdoba, Raúl González Ittig, dijo a la AFP que “no hay nada atípico” en el aumento de casos. “En Argentina hay casos de hantavirus todos los años”, afirmó. Las cifras más altas, dijo, “no son brotes sino casos aislados”, señalando que el fenómeno de El Niño trajo fuertes lluvias y provocó que la vegetación creciera más, lo que a su vez puede haber aumentado la población de roedores en Argentina. Según el profesor, “no hay ningún brote particular en este momento”, el último en Argentina ocurrió en la sureña provincia de Chubut en 2018, cuando un trabajador rural contrajo el virus e infectó a más de 50 personas en una fiesta, lo que provocó 15 muertes. Entre los pasajeros infectados se detectó la cepa Andes, presente en los bosques andino-patagónicos, una de las cuatro regiones endémicas de Argentina. Pero en la provincia de Tierra del Fuego, donde se ubica Ushuaia, “nunca ha habido un solo reporte de hantavirus”, dijo González Ittig, y agregó que “las posibilidades de que se hayan infectado en Ushuaia son muy bajas”. La Organización Mundial de la Salud (OMS) intentaba averiguar cómo apareció el hantavirus en el barco, y la primera persona que murió desarrolló síntomas el 6 de abril. La enfermedad tiene un período de incubación que puede durar hasta varias semanas y se desconocen los movimientos de los cruceristas antes de embarcar en Ushuaia. El jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha insistido en que el brote de hantavirus no es comparable a la pandemia de Covid. “El riesgo para el resto del mundo es bajo”, afirmó a la AFP. – Noticias relacionadas con TIMES/AFP




